WASHINGTON (EFE).— El fiscal general de Estados Unidos, Merrick Garland, autorizó personalmente la decisión de solicitar la orden de registro del lunes pasado a la residencia del expresidente Donald Trump en Florida y pidió ayer autorización a un tribunal del sur de este estado para que haga pública dicha orden.
En breve declaración tras la cual no aceptó preguntas, Garland defendió la legalidad del registro y señaló que este tipo de decisiones no se toman “a la ligera”.
Siempre que es posible, aclaró, se opta por medios “menos intrusivos” como alternativa.
La orden de registro fue autorizada por un tribunal federal y el inventario de propiedad es un documento que la ley federal exige que las fuerzas del orden dejen al dueño del lugar.
Según indicaron medios estadounidenses, los abogados de Trump tienen hasta hoy a las 15 horas local (19 horas GMT) para presentar objeciones ante la Corte a la petición para que se haga pública la orden.
Armarios de Melania
Ayer mismo, el expresidente Trump criticó que el registro a su residencia de Florida se efectuó sin aviso previo e inspeccionó también armarios de la primera dama, Melania.
En ese mensaje en su red social, Truth Social, apuntó que sus abogados y representantes estaban cooperando “totalmente” y que se había establecido una relación “muy buena.”
“Todo iba bien, mejor que con la mayoría de presidentes precedentes, y luego, de repente y sin aviso, Mar-a-Lago fue registrada, a las 6:30 de la mañana, por una cantidad MUY GRANDE de agentes”, escribió en su red social.
“El gobierno podría haber tenido lo que quisiera, si lo tuviéramos”, recalcó el mandatario, que reprochó a los agentes registrar también los armarios de su esposa, revolver entre su ropa y artículos personales, y dejarlos después hechos un “relativo desastre”.
Trump se pronunció después de que el fiscal Garland compareciera ante la prensa para decir que él mismo autorizó la orden de registro y que solicitó a un tribunal de Florida que haga público tanto ese mandato como el inventario del FBI.
Garland recordó que fue el exmandatario quien dio a conocer públicamente el registro.
“Gran parte del trabajo que efectuamos se hace por necesidad fuera del ojo público. Lo hacemos para proteger los derechos constitucionales de todos los estadounidenses y para preservar la integridad de nuestras investigaciones”, señaló.
Atención mediática
Las autoridades judiciales aclararon en un comunicado que la solicitud de desclasificar la orden de registro se produce en respuesta a la atención mediática generada después de la declaración pública de Trump, mientras que el fiscal general recalcó que siempre que se puede se opta por alternativas de búsqueda menos “intrusivas”.
Aunque el expresidente republicano criticó ayer que la redada se produjo sin aviso, medios como el periódico “The New York Times” han publicado que ya había recibido en primavera una citación para devolver documentos que las fuerzas del orden sospechaban que estaban en su poder.
