Sin duda alguna la Reina Isabel II será recordada por todo el legado que dejó y por la forma en la que gobernó Reino Unido durante 70 años, sin embargo, durante todo ese tiempo, la realeza británica se vio envuelta en varios escándalos que marcaron para siempre el reinado de la monarca más longeva en el trono inglés, desde la muerte de la princesa Diana de Gales “Lady Di”, hasta los escándalos del príncipe Andrés siendo relacionado con Jeffrey Epstein.
Aquí te dejamos una lista de todas las controversias que fueron un parte aguas en el reinado de la Reina Isabel II y cómo fue que salió adelante tras tantas crisis.

La princesa Margarita, el romance con un hombre divorciado que la realeza no aceptó
La princesa Margarita, hermana de Isabel II, y Peter Townsend se conocieron cuando ella tenía 14 años; él llegó para ser entrevistado por el rey Jorge VI para un puesto como ecuestre dentro de la corte. Sin embargo, su amor no se pudo ocultar por más que permaneció en secreto dentro de la casa real.
Las intenciones de la pareja eran claras, querían casarse y formar una familia, ¿cuál era el problema? Peter Townsend era divorciado. Ante esto, la reina les pidió que esperaran un año con la esperanza de su amor fugaz terminara, pero eso no sucedió.
El secretario privado de la reina le advirtió que había que mandarlo lejos y lo designaron como agregado aéreo en Bruselas por dos años, sin embargo, eso no detuvo el amor de la princesa Margarita.
El consejo de ministros se opuso con firmeza al enlace y decidió que si la princesa insistía en seguir adelante, se presentaría un proyecto de ley despojándola de todos sus derechos, privilegios e ingresos.
“Me gustaría que se supiera que he decidido no casarme con el capitán Peter Townsend. Consciente de que el matrimonio cristiano es indisoluble y de mi deber para con la Commonwealth, he decidido anteponer estas consideraciones”.
Ese fue el comunicado que dio la princesa Margarita para dar a conocer que ya no tendría ningún tipo de relación con Townsend debido a sus obligaciones reales.
Sarah Ferguson, la “exuberante” esposa del príncipe Andrés
Sarah Ferguson conoció al príncipe Andrés en una fiesta en el castillo de Windsor en 1985 y un año después, tras un noviazgo muy público, se casaron en la abadía de Westminster. Dos años nació su primogénita Beatrice y en 1990 llegó Eugenie, su hija menor.
Ferguson fue muy popular al principio en los medios de comunicación británicos por su estilo abierto y exuberante, sin embargo, debido a que el príncipe Andrés estaba de guardia en la Marina, Sarah Ferguson comenzó a ser relacionada con hombres, especialmente con el asesor financiero John Bryan.
En el año 1992, el matrimonio entre Sarah Ferguson y el príncipe Andrés terminó gracias a unas fotos publicadas por medios de comunicación británicos en las que se veía a Bryan supuestamente chupando los dedos de los pies de la duquesa.
Además, tres años después, la BBC informó que “Fergie”, como se le conocía en la prensa, había contraído una deuda de más de 4 millones de libras. En 1996 la duquesa perdió su título al hacerse oficial su divorcio del príncipe Andrés.
Lady Di, el Príncipe Carlos y Camila, “un matrimonio de tres”
Tras el fatal matrimonio entre la princesa Diana de Gales y el príncipe Carlos, la realeza británica se vio envuelta en una de las polémicas más grandes que ha tenido a lo largo de la historia, pues Lady Di confirmó a la BBC que su matrimonio con Carlos era de tres, incluída Camilla Parker Bowles, actual esposa de Carlos y reina consorte.
“Éramos tres en este matrimonio, era una multitud”, dijo Diana al periodista Martin Bashir cuando este le preguntó si pensaba que Parker Bowles había sido un factor en la ruptura de su matrimonio, desatando un terremoto en la vida pública británica.
En ese momento, la pareja estaba separada desde hace tres años, pero la entrevista daría a conocer el divorcio inminente entre ambos. Cabe mencionar que la princesa Diana dio una entrevista de 50 minutos hablando de su experiencia dentro de la casa real, su lucha contra la bulimia, depresión, su relación con la reina y los demás miembros de la familia y su salud mental.
En esa entrevista dijo que, aunque se daba cuenta que no llegaría a ser reina, esperaba poder ser “reina de los corazones” del pueblo británico.
La familia real británica ¿culpable de la muerte de la princesa Diana?
Justamente después de esa entrevista, exactamente un año después, la princesa Diana murió en un fatal accidente en París mientras viajaba con su novio, el empresario Dodi Al-Fayed.
Tras darse a conocer el lamentable fallecimiento de Lady Di, el Palacio de Buckingham, únicamente emitió un comunicado en el que se pronunciaban “profundamente conmocionados y angustiados” por la noticia, sin embargo, para toda una nación que estaba completamente devastada por la pérdida de Diana, esas palabras eran igual a nada.
A raíz de eso, todas las miradas estaban puestas en el Palacio de Buckingham esperando a que hicieran o tuvieran un mayor gesto que ese comunicado y sobretodo, que intentaran “conectar” con la gente tal y como Diana sabía hacerlo, pues esa era la principal diferencia entre la monarquía y Lady Di, la forma de tratar a las personas y su manera de acercarse a ellos.
Finalmente, antes del funeral la reina dijo que Diana era un “ser humano excepcional y con talento”. Durante la ceremonia, la Reina Isabel II (QEPD) hizo una de las únicas dos reverencias que tuvo durante los 70 años en el trono tras pasar el féretro de Lady Di; la segunda fue ante el papa Juan Pablo II.
El príncipe Andrés y su relación con Jeffrey Esptein
Sin duda alguna, los escándalos dentro del reinado de Isabel II han estado presentes en distintos momentos, pero uno de los más fuertes fue el del príncipe Andrés y su vínculo con Jeffrey Epstein, el millonario empresario acusado de pedofilia.
Fue Virginia Giuffre quien aseguró ser víctima de Jeffrey Epstein, pues la obligó a realizar actos sexuales con sus amigos, incluído el príncipe Andrés y reveló que ella era menor de edad y el hijo menor de la Reina Isabel II lo sabía.
Todo empeoró cuando en 2019, Andrés decidió dar una entrevista a la BBC en la que negó estas acusaciones en su contra, sin embargo, dijo que no se arrepentía de su amistad con el millonario Jeffrey Epstein y no mostró ningún tipo de empatía con las víctimas que lo estaban acusando.
Después de eso, anunció que se retiraba de sus deberes públicos y tres años después Virginia Giuffre presentó una demanda civil en su contra, lo que hizo que la polémica se hiciera más grande.
La familia real lo despojó de sus títulos militares y sus obras de caridad; su madre, la Reina Isabel, también le quitó el estatus de “su alteza real” y prácticamente pasó al exilio.
Meghan Markle y el príncipe Harry ¿una “amenaza” para la familia real?
El príncipe Harry y Meghan Markle, duques de Sussex, causaron toda una polémica dentro de la realeza británica al “abandonar” sus deberes reales en 2020. Esto significaría que no serían miembros activos y que sus nombramientos reales serían despojados.
La exactriz de la serie “Suites” fue severamente atacada a nivel mundial tanto por la prensa como por todo Reino Unido y millones de personas alrededor del mundo, pues acusaban a Meghan Markle de “romper” y “destruir” a la familia de la Reina Isabel.
Sin embargo, la situación para Meghan y Harry empeoró tras una entrevista que dieron a Oprah Winfrey declarando el maltrato que había recibido la duquesa de Sussex como miembro de la familia real. Markle aseguró que pensó en quitarse la vida tras ser aislada y sentirse solitaria.
Meghan afirmó que se vio obligada a renunciar a su libertad personal, además aseguró que no tuvo acceso a su pasaporte, licencia de conducir o llaves después de unirse a la familia real, y solo se las devolvieron cuando la pareja se mudó.
Incluso afirmó que dentro de la familia hubo una gran “preocupación” sobre cuán oscura podría ser la piel de su hijo Archie cuando naciera.
El príncipe Harry, quien ocupa el sexto lugar en la fila del trono, dijo que hay una cultura del sufrimiento en silencio en la familia real. Sin embargo, la raza de Meghan (es mitad negra) y el abuso que sufrió hicieron que la situación fuera aún más difícil para la pareja de lo que había sido para otros miembros de la realeza.
Harry afirmó que eso lo impulsó a discutir el tema con la familia real. Le dijo a Winfrey que creía que había muchas oportunidades para que el palacio “mostrara algo de apoyo público” frente al continuo abuso racial en la prensa. “Sin embargo, nadie de mi familia dijo nada. Eso duele”.





