NUEVA YORK (EFE).— El rendimiento del Bono del Tesoro estadounidense volvió a marcar máximos no vistos en más de una década y ayer llegó a situarse en 4% como consecuencia de la política agresiva de la Reserva Federal (Fed) en su aumento de los tipos de interés a corto plazo para intentar doblegar la inflación rampante.
En apenas diez días, el rendimiento del Bono a 10 años se ha disparado medio punto porcentual, ya que el pasado 19 de septiembre alcanzaba el 3.5%, unas cifras no vistas en más de una década, tal y como apuntan varios medios especializados, que achacan este último repunte a la decisión del Banco de Inglaterra de comprar deuda del Reino Unido a largo plazo para estabilizar la libra esterlina.
Los Bonos del Tesoro, normalmente con rendimientos bajos, están respaldados por el Gobierno federal, lo que ofrece altas garantías de retorno a los inversores en un momento en que los principales índices bursátiles tienden a la baja.
