ROMA, Italia.— Este domingo, el papa Francisco afirmó que el trato a los presos “mide la dignidad y la esperanza de una sociedad“, en su último discurso en Baréin, donde llegó el pasado jueves.
El papa Francisco concluyó su visita de cuatro días en Baréin con una reunión con el clero local en la catedral del Sagrado Corazón antes de partir hacia Roma y en su discurso elogio la labor de las religiosas que, como le contaron antes de su discurso, visitan a las mujeres en las cárceles para reconfortarlas.
El pontífice valoró que se les preste atención “porque allí donde hay hermanos necesitados, como los presos, está Jesús, Jesús herido en cada persona que sufre”.
“Pero hacerse cargo de los detenidos nos ayuda a todos, como comunidad humana, porque según cómo se trate a los últimos es como se mide la dignidad y la esperanza de una sociedad“, dijo el Papa.
El papa Francisco celebró el acuerdo en Etiopía

El obispo de Roma deseó este domingo que el acuerdo firmado para el fin de las hostilidades en Etiopía anime a conseguir un paz duradera y reiteró su llamamiento para que termine la guerra en Ucrania, durante su último acto del viaje de cuatro días a Baréin.
En el encuentro con el clero del país, el sucesor de Pedro recordó que en estos meses se está rezando por la paz y en este contexto deseó que “la declaración que ha sido firmada en Etiopía anime a todos a apoyar este compromiso para una paz duradera y que con la ayuda de Dios se continúen recorriendo los caminos del diálogo y el pueblo cuente pronto con una vida serena y digna”.
Llama el Papa al fin de la guerra en Ucrania
El papa Francisco también pidió rezar por la “martirizada Ucrania y para que esta guerra termine.” Durante el viaje el santo padre había pedido que se inicien negociaciones para conseguir la paz.
El Ejecutivo de Etiopía y los rebeldes de la región norteña etíope de Tigré, en guerra desde 2020, han acordado el fin de las hostilidades, informó el pasado miércoles el alto representante de la UA para el Cuerno de África, el expresidente nigeriano Olusegun Obasanjo.
La guerra empezó el 4 de noviembre de 2020, cuando el primer ministro etíope, Abiy Ahmed, ordenó una ofensiva contra el FPLT en respuesta a un ataque a una base militar federal y tras una escalada de tensiones políticas.
Miles de personas han muerto y unas dos millones se han visto desplazadas debido al conflicto.
