La comunidad venezolana avecindada en Mérida dio gracias a Dios por las bondades derramadas en sus familias, en la tradicional “misa de aguinaldo”, que anoche presidió el arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, en la iglesia parroquial de San José Sánchez del Río del fraccionamiento Las Américas.
Las fuerte lluvia que cayó no fue obstáculo para que se dieran cita varias decenas de integrantes de la comunidad y vecinos de la zona.
La “misa de aguinaldo” es una tradición venezolana que por cuarta ocasión se celebró en esta ciudad, la cual está relacionada con el encuentro con Jesús y la expresión de gratitud a Dios en esta Navidad.
Es la primera vez que el prelado celebra esta Eucaristía, “de la cual ya escuchaba tiempo atrás”.
Pidió rezar por todos los presentes, sus familias “y todos los venezolanos en Yucatán, queremos encomendarlos al Señor”.
También pidió por los venezolanos migrantes que están en la frontera de México con Estados Unidos “sufriendo muchas cosas y las inclemencias del frío”.
Señaló que al celebrar la Navidad se debe recordar que “el Niño Jesús nació bajo la migración”.
En el momento de las ofrendas, los fieles presentaron despensas, juguetes y la bandera de Venezuela.
Concelebraron con el arzobispo los sacerdotes Patricio Sarlat Flores, párroco, y el venezolano Pedro Oliveros, así como el diácono permanente Miguel Peraza.
La celebración fue acompañada por un coro venezolano.
Luego de la misa se hizo una convivencia.— CLAUDIA IVONNE SIERRA MEDINA
