LIMA (AP).— La presidenta peruana, Dina Boluarte, pidió ayer una tregua a quienes protestan desde hace casi dos meses para exigir su renuncia y la de los integrantes del Parlamento en manifestaciones que ya dejaron más de medio centenar de fallecidos en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.
La respuesta de la calle fue una nueva jornada de movilizaciones en Lima que registró choques entre manifestantes y policías en el centro histórico de la capital peruana.
“Sentimos impotencia. La tregua de vida por la presidenta es mentira; sigue disparando tiros incluso en la cabeza y en el tórax”, dijo Fabián Vivián, un obrero de 30 años.
Los manifestantes respondieron ayer a las decena de bombas lacrimógenas lanzadas por la policía en la tarde con gritos de “asesinos”. Otros lanzaron piedras y algunos usaron luces verdes con las que hostigaban a los policías.
“Esa vieja maldita, ojalá se pudra en la cárcel junto a Alberto Fujimori”, comentó encendida Juana Quispe, una ambulante que comercia huevos sancochados y que se frotaba los ojos enrojecidos por el efecto de los gases.
La presidenta Boluarte dijo por la mañana en conferencia de prensa que la tregua propuesta busca entablar mesas de diálogo “y, mejor aún, para poder fijar la agenda por cada región y desarrollar a los pueblos”.
“No me voy a cansar de llamarlos al diálogo a la paz y a la unidad”, indicó Boluarte desde el palacio presidencial.
Las marchas y los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, que hasta hace una semana eran principalmente en el sur de los Andes, llegaron a Lima, la capital peruana, y ayer martes cientos de manifestantes caminaron por las calles del distrito más rico, San Isidro, pidiendo la dimisión de la mandataria.
