MIAMI (EFE).— La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) concluyó ayer su reunión semestral con una alerta sobre “uno de los peores momentos de la democracia” en Hispanoamérica, reflejado en el aumento de ataques a medios y hombres de prensa en casi toda la región.

La reunión de tres días, desarrollada de forma virtual, abordó casos sintomáticos como los de Cuba, Venezuela y Nicaragua, países donde se han intensificado los ataques a la prensa independiente, o incluso ésta ha desaparecido, así como la persecución de periodistas, algunos de los cuales han tenido que exiliarse.

En la jornada de ayer, ante el clima de violencia generalizado, los directivos de la SIP profundizaron sus pedidos para la protección de los periodistas.

“Tenemos síntomas inequívocos de que estamos atravesando uno de los peores momentos para la democracia en nuestras Américas”, dijo el presidente de la SIP, Michael Greenspon, al inaugurar el martes la reunión que se celebró de forma virtual y concluyó ayer con la aprobación de los informes sobre el estado de la libertad de prensa en 24 países de la región.

Se aprobaron también ayer diversas resoluciones, en una de las cuales el organismo, compuesto por más de 1,300 publicaciones del hemisferio occidental, condenó “el aumento de atentados y agresiones contra medios y periodistas en la mayoría de los países de las Américas”.

Periodistas caídos en su labor

En el transcurso del evento se confirmó el décimo asesinato de un periodista en la región. El nombre del haitiano Ricot Jean se sumó a los de otros cuatro periodistas haitianos, un colombiano, un estadounidense, un paraguayo, un hondureño y un guatemalteco.

Durante la reunión se dio a conocer la iniciativa “Fundamental Lab”, entre la SIP y Google, enfocada en la sostenibilidad y aumento de audiencia de los medios en América Latina y se abordaron los efectos que tendrá la inminente irrupción de la inteligencia artificial (IA) en las redacciomes.

Anteayer, expertos de la Unesco dieron pistas sobre la guía para la regulación de plataformas digitales que el organismo elabora desde el año pasado, y pusieron de relieve que la iniciativa antepone “la salvaguarda de la libertad de prensa y de expresión”.

Según dijo Ana Cristina Ruelas, para esta guía la Unesco está llevando al cabo consultas “con múltiples partes interesadas para crear unas directrices” hacia la regulación de las plataformas digitales, con actores de más de 130 países.

Las propuestas legislativas presentadas en Estados Unidos y Canadá para que los medios reciban una remuneración justa de las plataformas digitales por los contenidos que distribuyen fue motivo de otro panel desarrollado ayer.

Un panel sobre la inclusión y el liderazgo femenino en medios de comunicación de Latinoamérica analizó un estudio hecho por el Instituto Reuters en 12 países que refleja que solo un 22% de los puestos directivos en esas organizaciones están ocupados por mujeres.

Partciparon Gabriela Vivanco, directora del diario “La Hora”, de Ecuador, Cathy Reyes, directiva del canal CNN en Español, Laura Puertas, de Corporación Medcom, de Panamá, y Martha Ramos, de la Organización Editorial Mexicana (OEM).

Retrocesos a la libertad de prensa

En el último tramo de la reunión semestral, la SIP aprobó los informes sobre la libertad de prensa en 24 países, entre los que se destaca el caso venezolano, donde el gobierno ha reducido “sistemáticamente” el espectro mediático en el país, y en el caso de Cuba, señala la SIP que “la crisis del periodismo independiente se acerca a un fondo nunca visto en los últimos 30 años”.

Sobre Nicaragua, el informe lamenta que el gobierno de Daniel Ortega ha intensificado sus ataques contra la libertad de prensa y de expresión, lo que ha incluido la expulsión y desnacionalización de periodistas, el cierre de medios y la censura.

Entre las resoluciones aprobadas figuran las que rechazan el acceso a la información pública y cobertura informativa que padecen periodistas en la región; el acoso judicial y tributario como arma para amedrentar a los medios, e iniciativas legales en Bolivia, Perú y Estados Unidos que representan “serios retrocesos para la libertad de prensa”.

Otro documento denuncia que las amenazas del narcotráfico contra periodistas y medios se han convertido “en un grave riesgo para el ejercicio del periodismo en Argentina, Colombia, Ecuador, Haití, México y Paraguay.”

Amenazas del narco, grave peligro para la prensa libre

Además, la SIP advirtió también que las amenazas del narcotráfico contra periodistas y medios se han convertido “en un grave riesgo para el ejercicio del periodismo en Argentina, Colombia, Ecuador, Haití, México y Paraguay”.

En una resolución emanada de la reunión semestral celebrada de manera virtual entre el martes y ayer, la SIP expresó su preocupación por “el avance de grupos criminales que crean un clima de inseguridad para el ejercicio del periodismo y constituyen una grave amenaza para la libertad de prensa y la democracia”.

La organización con sede en Miami instó a las autoridades de los países donde el narcotráfico amenaza a la prensa “disponer de las políticas públicas necesarias para frenar la creciente inseguridad y la acción del crimen organizado”.

También las exhortó “a crear o actualizar mecanismos de protección para periodistas, alineados a estándares internacionales, tal como lo establece la Unesco con su nuevo Modelo de Protocolo de Intervención e Interacción de las Fuerzas de Seguridad con Periodistas, Comunicadores y Medios de Comunicación”.

Ataques a periodistas

La SIP enumera una serie de ataques de los grupos criminales a periodistas y medios ocurridos en la región el último semestre.

En Argentina en dos ocasiones fue tiroteado el edificio del canal Televisión Litoral, en Rosario, donde también fueron amedrentados periodistas, fotógrafos y camarógrafos que cubren hechos de inseguridad vinculados a narcotraficantes.

En Colombia, un comandante del grupo guerrillero ELN amenazó por Twitter a dos periodistas, hombres armados ingresaron al diario El Heraldo de Barranquilla para presionar por la publicación de una entrevista con un cabecilla de una banda criminal y el portal Zona Cero fue amenazado con un atentado si no la publicaban.

En Ecuador hubo ataques con armas de fuego a la sede de la radio Sono Onda, de Portoviejo, fue destruido el vehículo de un periodista y otros tres recibieron memorias de USB con explosivos.

En Haití, además de cuatro periodistas asesinados, otros cuatro fueron secuestrados y uno resultó con heridas, víctimas del clima general de inseguridad.

En México continúan las intimidaciones, sobre todo en zonas de alta criminalidad en el interior del país, donde los periodistas y medios pequeños que cubren temas de seguridad son asediados.

En Paraguay los lazos entre política y narcotráfico crean un ambiente de inseguridad que genera amenazas y atentados contra periodistas y medios.

La SIP recuerda en su resolución que uno de los principios de la Declaración de Chapultepec establece que “el asesinato, el terrorismo, el secuestro, las presiones, la intimidación, la prisión injusta de los periodistas, la destrucción material de los medios de comunicación, la violencia de cualquier tipo y la impunidad de los agresores, coartan severamente la libertad de expresión y de prensa”.

“Estos actos deben ser investigados con prontitud y sancionados con severidad”, de acuerdo con esa declaración.