DUBÁI (EFE).— Tras una jornada marcada por las tensiones por la propuesta de “Balance Global” que publicó la presidencia de la COP28, las negociaciones afrontan hoy su momento definitivo, con pocas expectativas de que se pueda llegar al final programado de la reunión con un acuerdo.
El tono beligerante que se oyó en las últimas horas no anuncia un consenso cercano. Incluso, se vaticina que se pueda alargar la reunión mucho más allá del plazo originalmente estimado como punto final del encuentro.
La polémica la desató la última propuesta de la presidencia de la COP28 sobre el “Balance Global”, el gran paquete de decisiones con que cerca de 200 países están llamados a dejar Dubái y que revisa los esfuerzos en materia climática desde la firma del Acuerdo de París.
Anoche, los bloques de países alineados seguían sus charlas para convenir la posición con la que acudirán a la negociación del texto.
La hora oficial prevista para el final de la COP28 es hoy a las 11 horas, pero la tensión sobre múltiples aspectos del borrador presentado deja muchas dudas de que eso sea posible.
El principal punto de disenso es el paquete energético: ¿qué deberán hacer los países para lograr rebajar las emisiones en un 43% para el año 2030?, tal y como precisa la comunidad científica que será necesario para contener el calentamiento global a tiempo y no superar el grado y medio de temperatura en este siglo.
El borrador, que la presidencia emiratí planteó ayer no incluye en las soluciones para rebajar las emisiones un abandono gradual de los combustibles fósiles, principal prioridad para bloques como la Unión Europea o los estados insulares en desarrollo.
Si no se llegara a un acuerdo, la COP28 terminaría y se aplazaría la decisión para la próxima reunión en Azerbaiyán, en 2024, pero eso se consideraría un absoluto fracaso por todas las partes.
