CIUDAD DEL VATICANO.— El papa León XIV evocó ayer la histórica “tregua de Navidad” entre soldados enemigos en 1914 y aseguró que “siempre es posible encontrarse, incluso en tiempos de divisiones, bombas y guerras”, con motivo de un partido de fútbol benéfico entre políticos y cantantes italianos.
En su mensaje para el tradicional “Partido del Corazón”, el pontífice destacó el profundo significado de esta iniciativa que une deporte, solidaridad y compromiso social y que este año se realiza en apoyo a los niños que llegan a Italia desde zonas de guerra, un proyecto impulsado por el Hospital y la Fundación Bambino Gesù junto con Cáritas Italia.
El Papa recordó la “tregua de Navidad” de 1914, cuando soldados alemanes, franceses y británicos se reunieron espontáneamente cerca de la ciudad belga de Ypres para jugar un partido de fútbol en medio de la Primera Guerra Mundial y comparó ese gesto con el evento benéfico para ayudar a los niños marcados por los conflictos bélicos.
“Todavía es posible —siempre es posible— encontrarse, incluso en tiempos de divisiones, de bombas y de guerras”, afirmó, subrayando la urgencia de crear espacios para el diálogo y la reconciliación.
El Papa también valoró la participación de los equipos formados por políticos y cantantes, señalando que tanto la política como la música pueden ser instrumentos de unidad y esperanza.
Unidad, no división
“La política puede unir en lugar de dividir, si se dedica al arte del diálogo en busca del bien común”, afirmó, y agregó que “la música enriquece nuestras palabras y recuerdos de la infancia”.
El Santo Padre animó a todos los participantes y espectadores del evento a dejarse inspirar por los niños, los protagonistas invisibles del partido, y a convertirse en “hombres y mujeres del encuentro”, capaces de abrir caminos de paz y acogida.
“El deporte, cuando se vive bien, transforma el enfrentamiento en encuentro, la división en inclusión, la soledad en comunidad”, añadió León XIV.
Y concluyó con un llamamiento urgente: “Está en juego nuestra humanidad. Que este partido que habla de paz anote un punto a su favor”.
Ayer mismo, el Papa celebró una misa en el cuartel de los Carabineros (policía militarizada) de Castel Gandolfo, la localidad donde transcurre sus vacaciones.
Ahí, instó a las fuerzas del orden a que, “en estos tiempos de guerras y violencia”, respondan al crimen “con la fuerza de la ley y de la honestidad”.
“Frente a las injusticias que hieren el orden social, no cedáis a la tentación de pensar que el mal puede triunfar”, les dijo el pontífice a los agentes en la homilía de esta misa privada, que no había sido anunciada por la Santa Sede, según publica López Dóriga Digital.
Llamado a la fidelidad
Y subrayó: “Sobre todo en estos tiempo de guerras y violencia, manteneros fieles a su juramento: como servidores del Estado, responded al crimen con la fuerza de la ley y de la honestidad. Así es como el Arma de Carabineros, la Benemérita, merecerá siempre la estima del pueblo italiano”.
León XIV recordó además “la devoción a la Virgen, fiel reflejo del lema de los Carabineros, ‘Fieles a lo largo de los siglos’, expresando el sentido del deber y la abnegación de cada miembro del Arma (la institución policial), incluso hasta el sacrificio de sí mismos”.
Recordó que recientemente se conmemoró el 75o. aniversario de la proclamación de la Virgen Fiel (Virgo Fidelis) como Patrona del cuerpo de Carabineros.
Después de la Segunda Guerra Mundial, los Carabineros encontraron en la fidelidad de María un modelo de lealtad para cada miembro del cuerpo hacia el pueblo y la nación italianos, explicó el Papa.
“Expreso por tanto mi profunda gratitud por el noble y exigente servicio que el Arma presta a Italia y a sus ciudadanos, así como a favor de la Santa Sede y de los fieles que visitan Roma: pienso especialmente en los muchos peregrinos de este año jubilar”, dijo.
Presencia oficial
El ministro italiano de Defensa, Guido Crosetto, asistió y se sentó en los bancos de la primera fila a la misa en el cuartel de los Carabineros de la localidad de Castel Gandolfo, al sur de Roma, donde León XIV ha decidido pasar unos días de vacaciones y reposo hasta el 20 de julio, retomando una tradición interrumpida durante los casi trece años de Francisco.
La sede del cuerpo policial se encuentra en la Villa dei Gesuiti (“Casa de los Jesuitas”), propiedad de la Santa Sede y actualmente arrendada a los Carabineros, a la Compañía de Jesús y a algunos residentes locales, informa Vatican News.
Los Carabineros son la gendarmería nacional de Italia, una fuerza policial de carácter militar que depende del Ministerio de Defensa y cuya labor abarca desde el orden público hasta la seguridad interna.





