BUCAREST, Rumania.— Desde el 19 pasado y hasta ayer, Bucarest se convirtió en la capital cultural de Asia con la 12a. edición de Asia Fest, considerado el mayor festival dedicado a la cultura y gastronomía asiática en el sudeste de Europa.






El evento se realizó en el patio de la Arena Nacional, y reunió espectáculos artísticos, música y danza tradicional y contemporánea, además de desfiles de vestimenta, competencias de Cosplay y K-Pop, exposiciones y talleres interactivos.
También se instaló un mercado gastronómico con más de 100 puestos de comida representando al menos a 16 países, informó el portal Onevent.ro.
La edición 2025 buscó ser también una plataforma de conciencia ecológica. De acuerdo con el sitio Bucurestii Vechi si Noi, el festival contó con la colaboración de las empresas ligadas al reciclaje TOMRA y RetuRO, en una campaña: los asistentes que depositaron envases de bebidas en máquinas especiales recibieron cupones de descuento para utilizar dentro del evento.
Asimismo, el portal Romania Insider detalló que la entrada fue gratuita para niños menores de siete años y personas con discapacidad, mientras que los boletos tuvieron un costo de 25 lei (unos 106 pesos mexicanos) el viernes, 30 lei (127 pesos) el sábado y domingo, y un abono completo de tres días rondó los 75 lei (unos 320 pesos mexicanos).
Además de los escenarios principales, Asia Fest ofreció espacios de convivencia para familias y visitantes interesados en experimentar la vida cotidiana asiática.
Según Onevent.ro, se habilitaron áreas de demostración gastronómica en vivo, así como presentaciones de cine asiático y zonas dedicadas a la moda tradicional, donde se pudieron probar atuendos típicos de países como Japón, Corea o India.
Este enfoque busca acercar al público europeo a la riqueza de la vida cultural asiática desde una perspectiva inmersiva.
De un vistazo
Talleres diversos
De acuerdo con el sitio Onevent.ro, entre los talleres más atractivos destacaron la ceremonia del té japonés, la caligrafía china, el origami, el arte turco del ebru (crear patrones y dibujos), así como exhibiciones de artes marciales.
La gastronomía, un pilar
Según Romania Insider, la gastronomía fue uno de los grandes pilares del festival: se ofrecieron platos tradicionales de Japón, Corea, India, Tailandia, Vietnam, Irán, Turquía, Siria, Líbano, Sri Lanka y Filipinas, junto a dulces como baklava y mochi.
Área comercial
Igual hubo un área comercial donde se vendieron artesanías, textiles, objetos de decoración y productos importados.
