Los emperadores de Japón, Naruhito y Masako, han iniciado una histórica visita de Estado a los Países Bajos que se desarrolla entre el 17 y el 19 de junio.

Este viaje representa su primera visita oficial a territorio neerlandés desde que Naruhito llegó al trono hace seis años, y tiene como objetivos principales fomentar el intercambio entre ambos pueblos y reafirmar la importancia de la paz.

La familia real de Holanda recibe a los emperadores de Japón

Los reyes Guillermo y Máxima de Holanda ejercieron como anfitriones en el Palacio Real de Ámsterdam. La velada contó con una destacada presencia de la familia Orange:

  • Princesa Amalia: La heredera al trono tuvo una presencia institucional marcada, luciendo un vestido burdeos y la tiara Mellerio de rubí. Además, portó por primera vez la Gran Orden del Crisantemo, distinción concedida recientemente por el gobierno japonés.
  • Princesa Ariane: A sus 19 años, realizó su debut en un banquete de Estado, vistiendo un traje rojo asimétrico y utilizando por primera vez una tiara, concretamente la de diamantes de la reina Emma.

  • Ausencia notable: La princesa Alexia no pudo asistir debido a que se encuentra en el Reino Unido cursando sus estudios de Ingeniería Civil.
  • Otros asistentes: También estuvieron presentes la princesa Beatriz, la princesa Margarita con su esposo Pieter van Vollenhoven, y la princesa Laurentien.

Así fue la cena entre la familia real holandesa y los emperadores japoneses

Durante el banquete, tanto el rey Guillermo como el emperador Naruhito pronunciaron discursos sobre la relación histórica entre ambas naciones y brindaron por sus lazos actuales.

En el apartado estético, la reina Máxima destacó al utilizar la tiara Stuart, la joya de mayor valor de la colección real, que cuenta con un diamante de 40 quilates.

Por su parte, la emperatriz Masako optó por la discreción con un vestido azul y flores doradas, estrenando la tiara Madreselva, una pieza que perteneció a la tía abuela del emperador y que simboliza la continuidad entre el pasado y el futuro.

El lujoso menú con guiños nipones

La cena consistió en un menú de alta cocina que integró elementos de la cultura japonesa:

  • Entrante: Cangrejo real sobre mousse de puerro y vinagreta de hinojo.
  • Sopa: Consomé de setas con ternera estofada y shiitake.
  • Plato principal: Filete de ternera con salsa de salvia, espárragos, judías verdes y pastel de patata.
  • Postre: Bizcocho y mousse de almendras con salsa de flor de cerezo, un claro homenaje al emblema de Japón.

La agenda de la visita incluye compromisos en La Haya, la Universidad de Leiden y una visita al Rijksmuseum junto a la reina Máxima. El viaje concluirá con un acto simbólico donde el emperador plantará un cerezo en el Bosque de Ámsterdam.