KATMANDÚ.- La cifra de muertos por la riada en Nepal ascendió a 1,252, mientras miles de personas continúan desaparecidas y las autoridades mantienen las operaciones de búsqueda y rescate.

El desastre ocurrió el pasado 26 de agosto en el centro y norte del país. El agua del río Trishuli llegó a elevarse entre 15 y 18 metros sobre su nivel habitual y arrasó asentamientos a lo largo de 72 kilómetros.

De acuerdo con los últimos balances oficiales citados por EFE, 4,216 personas permanecen desaparecidas en Nepal, entre ellas al menos 583 extranjeros. Además, 12,038 personas han sido rescatadas.

Los equipos de emergencia enfrentan dificultades para llegar a las zonas más afectadas debido a la destrucción de carreteras y puentes.

La recuperación de las telecomunicaciones, sin embargo, permitió recopilar información de comunidades que permanecían incomunicadas.

Búsqueda y rescate continúan en Nepal

La zona más afectada se encuentra en el distrito de Rasuwa, cerca de la frontera con China. En los últimos días, las autoridades lograron acceder a comunidades que habían quedado aisladas por la riada.

Entre los desaparecidos hay turistas de distintos países y peregrinos que viajaban hacia el monte sagrado Kailash, en el Tíbet. Algunos familiares comenzaron a realizar ceremonias fúnebres simbólicas ante la falta de noticias de sus seres queridos.

Los rescatistas también buscan posibles sobrevivientes en túneles de centrales hidroeléctricas bloqueados por lodo y escombros. Hasta ahora han recuperado cuerpos de algunos de estos sitios, mientras continúan las labores de excavación.

En el Tíbet, China reportó 21 muertos y 541 personas sin localizar.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU), por su parte, elevó a 2.5 millones de dólares su ayuda de emergencia para Nepal, informó EFE, mientras prepara junto con el gobierno un llamamiento humanitario internacional.

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