HONG KONG.— A medida que el rápido desarrollo de la inteligencia artificial reaviva el debate sobre sus riesgos, Estados Unidos y China siguen compitiendo para desarrollar modelos cada vez más potentes.
Estados Unidos superó a otros países en capacidades de modelos de IA, investigación, citas y otras áreas. China se ha puesto al día rápidamente como superpotencia de la IA, aun cuando las restricciones lideradas por Estados Unidos han impedido que China acceda a algunas de las tecnologías más avanzadas, incluidos los chips de vanguardia y las máquinas para fabricarlos.
Expertos e informes recientes, como uno del Instituto Stanford para Inteligencia Artificial Centrada en el Ser Humano, señalaron que China ha surgido como un contrapeso de IA frente a Estados Unidos y que este año parece estar borrando la ventaja estadounidense.
“La brecha entre los modelos de Estados Unidos y los chinos es estrecha y frágil”, manifestó Samm Sacks, investigadora de la Universidad Johns Hopkins.
Estados Unidos y China también han expresado una preocupación creciente por la IA, y expertos afirman que su futuro dependerá en gran medida de lo que hagan y dejen de hacer.
En China, el jefe de su ministerio de seguridad del Estado ha advertido que la IA plantea una serie de amenazas potenciales para el país, desde la seguridad política e ideológica hasta ciberataques, filtraciones de datos e incluso desafíos a la gobernanza.
Chen Yixin escribió que la tecnología podría amenazar la seguridad política, institucional e ideológica de China si la utilizan “fuerzas hostiles e individuos con motivos ocultos”. Algunas personas podrían usar audio y video deepfake generados por IA para crear “rumores políticos” a gran escala.
Chen mencionó las capacidades de Claude, de Anthropic, y de GPT, de OpenAI, como ejemplos de cómo la IA podría usarse para explotar las vulnerabilidades de ciberseguridad. Advirtió que ciertos países y grupos ahora pueden “ejecutar tareas complejas de hackeo”.
Los principales líderes chinos han dicho que China debe acelerar el desarrollo de la IA y buscar la autosuficiencia tecnológica. Pero también han señalado la necesidad de controlar los riesgos y establecer un marco global para la gobernanza de la IA.
