CIUDAD DE MÉXICO.— Cuatro empresas líderes de inteligencia artificial (Anthropic, OpenAI, xAI y Google) enfrentan una demanda antimonopolio en Estados Unidos que las acusa de haber acordado ilegalmente desacelerar el desarrollo de la inteligencia artificial.
La demanda fue presentada el viernes 18 de septiembre ante el Tribunal Federal de Distrito para el Distrito Norte de California. Los demandantes sostienen que la supuesta coordinación entre las compañías viola las leyes antimonopolio. También perjudica a los consumidores al reducir el valor de las suscripciones de servicios como ChatGPT, Claude, Grok y Gemini.
El caso involucra a cuatro usuarios que pagan suscripciones a esos servicios. Buscan representar a una propuesta de demanda colectiva nacional en nombre de otros consumidores.
Según la demanda, la coordinación ocurrió principalmente el 12 de septiembre, después de que Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, publicara un ensayo en el que pidió a la industria trabajar de manera conjunta para moderar el ritmo de desarrollo de la IA y reforzar las medidas de seguridad. Ese mismo día, Sam Altman, de OpenAI; Elon Musk, de xAI, y Demis Hassabis, de Google DeepMind, expresaron públicamente su respaldo.
Acusan coordinación anticompetitiva
Los demandantes sostienen que un acuerdo entre empresas que compiten directamente para que el desarrollo de la IA avance a un ritmo menor al que determinaría la competencia tendría un efecto anticompetitivo.
El abogado principal de los demandantes, Nick Rowley, afirmó que permitir que las propias empresas tecnológicas establezcan mediante acuerdos privados los protocolos de seguridad de la IA podría afectar a los consumidores y a la competencia.
Las empresas señaladas en la demanda no habían respondido públicamente a las solicitudes de comentarios sobre el litigio al momento de la publicación.
La demanda se produce en medio de un debate dentro de la industria sobre los riesgos asociados con el rápido avance de la inteligencia artificial.
Debate por seguridad de la IA
En su ensayo, Amodei reconoció que una coordinación entre compañías rivales podría plantear problemas relacionados con las leyes antimonopolio. Planteó que el Gobierno de Estados Unidos podría mediar o facilitar esas conversaciones y emitir una exención limitada para determinados intercambios relacionados con seguridad.
Altman respondió que OpenAI respalda la creación de un marco federal con requisitos de seguridad consistentes, pero sostuvo que la empresa no considera necesario esperar una exención antimonopolio o una nueva legislación para comenzar a implementar medidas de seguridad.
El debate cobró fuerza después de que Amodei advirtiera sobre los riesgos de un desarrollo demasiado acelerado de sistemas de IA y pidiera establecer mecanismos de evaluación independientes. Altman y Musk expresaron posteriormente su respaldo a desacelerar el ritmo de desarrollo en determinados aspectos.
El caso deberá determinar ahora si las declaraciones y acciones señaladas por los demandantes constituyen una coordinación que pueda infringir las leyes antimonopolio estadounidenses. La presentación de la demanda, por sí misma, no acredita que las empresas hayan cometido una violación de esas leyes.
