TORONTO (AP).— Canadá acelera una estrategia para reducir su dependencia económica de Estados Unidos y ampliar sus relaciones con Europa, después de casi cuatro décadas de integración comercial entre ambos países. El primer ministro Mark Carney impulsa la diversificación como respuesta a los aranceles estadounidenses y a las nuevas condiciones para acceder a ese mercado.

Carney acogió la posibilidad de que Canadá se convierta en el primer miembro asociado de la Unión Europea (UE), una figura que todavía no existe y que no implicaría una incorporación plena al bloque. El objetivo sería ampliar las alternativas económicas canadienses sin ceder capacidad sobre sus propias decisiones.

“Ahora hay un precio que pagar por el acceso al mercado de EE.UU.”, afirmó Carney, al referirse a aranceles, compromisos de inversión y exigencias relacionadas con políticas internas.

El mandatario también sostuvo ante el Parlamento Europeo que los países necesitan suficiente fortaleza económica para evitar que una sola potencia determine sus decisiones.

Europa gana espacio

La estrategia quedó reflejada durante la reunión de Carney con el presidente francés, Emmanuel Macron, en Saint-Pierre-et-Miquelon. Ambos abordaron una futura alianza entre Canadá y la UE orientada a fortalecer la resiliencia colectiva, la soberanía y la prosperidad.

“Canadá y Europa construirán una alianza para el futuro que fortalecerá nuestra resiliencia colectiva”, declaró Carney con Macron.

El acercamiento ocurre mientras Canadá intenta modificar una estructura comercial consolidada durante décadas. El Acuerdo de Libre Comercio Canadá-Estados Unidos de 1989 y posteriormente el TLCAN profundizaron las cadenas de suministro transfronterizas en sectores como automóviles, energía y manufactura.

Aproximadamente 70% de las exportaciones canadienses se dirigían a EE.UU., por lo que Europa todavía está lejos de sustituir ese mercado. Carney se retiró de las negociaciones comerciales con Washington en agosto al considerar inaceptables las condiciones planteadas.

“Era un negocio fácil, pero significaba que dependíamos demasiado de un solo socio económico. Esa época se acabó”, expresó.

Diversificar el comercio

Carney pretende duplicar durante la próxima década el comercio canadiense no vinculado con Estados Unidos y aspira a alcanzar un acuerdo de libre comercio con India antes de finalizar el año.

Dominic Barton, designado por Carney para presidir Invest in Canada, sostuvo que diversificar no significa abandonar el mercado. “No se trata de ‘no hagamos cosas con EE.UU.’. Se trata de impulsar lo no estadounidense”, señaló.

El ministro de Finanzas, François-Philippe Champagne, destacó además la confianza como elemento de la estrategia canadiense para atraer capital internacional.

La próxima etapa será la cumbre Canadá-UE prevista para el 29 y 30 de octubre en Montreal.

El ex primer ministro del partido conservador Stephen Harper también consideró necesario reducir la dependencia estadounidense para preservar la soberanía canadiense.

“Me parece todo muy triste, pero igualmente necesario”, afirmó Harper.

Canadá Amplía alternativas

Ottawa busca diversificar sus relaciones económicas tras décadas de integración con EE.UU.

Mercado estadounidense

Cerca del 70% de las exportaciones de Canadá se dirigían hacia EE.UU., resultado de décadas de integración económica y cadenas de suministro compartidas. El gobierno de Mark Carney considera necesario reducir gradualmente esa dependencia mediante nuevos socios comerciales internacionales.

Acercamiento europeo

Canadá explora una relación más estrecha con la Unión Europea, incluida la posibilidad de convertirse en su primer miembro asociado. La propuesta no supondría una adhesión plena al bloque y busca fortalecer la cooperación entre ambas partes.