PARÍS.- El gobierno de Francia desplegó desde la tarde de ayer a 70 mil policías y gendarmes para contener posibles disturbios durante las protestas sociales convocadas este sábado.

Esto en medio del descontento por el encarecimiento de la vida y los llamados a realizar saqueos y actos de violencia.

El dispositivo de seguridad incluye blindados, helicópteros, drones y unidades de élite, luego de los enfrentamientos, incendios y saqueos registrados una semana antes.

Las movilizaciones reúnen a estudiantes, sindicatos y activistas del movimiento de los chalecos amarillos.

Protestas en Francia: despliegan 70 mil policías y gendarmes

El gobierno francés anunció un operativo de seguridad de gran escala para evitar que las manifestaciones sociales deriven nuevamente en episodios de violencia urbana.

Por su parte, el ministro del Interior, Laurent Nuñez, informó que se movilizarían 70 mil policías y gendarmes en distintas ciudades del país.

El dispositivo contempla también una veintena de vehículos blindados de la gendarmería, 15 camiones equipados con cañones de agua, helicópteros, drones y otros vehículos especiales.

Asimismo, participan unidades policiales de élite y soldados de la misión de vigilancia Sentinelle.

Nuñez justificó el despliegue al señalar que las autoridades detectaron llamados a cometer actos vandálicos.

“Constatamos que hay numerosos llamados procedentes del movimiento de la ultrazquierda y de la extrema izquierda radical […] a cometer abusos” y “saqueos”, declaró en una conferencia de prensa.

El funcionario advirtió que las fuerzas de seguridad actuarían con firmeza ante posibles alteraciones del orden público: “Seremos intransigentes”, afirmó antes de las movilizaciones.

Por su parte, el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, prometió un dispositivo “masivo” para impedir que se repitieran las escenas de caos del fin de semana anterior, cuando hubo enfrentamientos con la policía, saqueos e incendios de edificios públicos.

Las autoridades también decretaron toques de queda nocturnos en barrios de grandes ciudades desde el lunes y establecieron restricciones a las manifestaciones, con excepciones para aquellas convocadas por actores considerados legítimos, como los sindicatos.

Protestas en Francia hoy: gases lacrimógenos y enfrentamientos

Las fuerzas de seguridad comenzaron este sábado a dispersar con gases lacrimógenos algunas manifestaciones no autorizadas en distintas ciudades francesas.

Dichas intervenciones buscaban impedir que los participantes avanzaran hacia zonas restringidas por las autoridades.

Las unidades antidisturbios actuaron en Lyon, Lille, Toulouse y Nantes, donde se registraron enfrentamientos durante las movilizaciones.

Estas protestas se producen una semana después de los disturbios que generaron preocupación por la seguridad pública en el país.

El ministro del Interior, Laurent Nuñez, reiteró la postura del gobierno ante los posibles incidentes: “No toleraremos ninguna violencia ni ninguna alteración del orden público”, advirtió.

Las autoridades atribuyen los disturbios anteriores a grupos de ultraizquierda, entre ellos antifascistas, anarquistas y anarcoautónomos, a los que presuntamente se sumaron delincuentes que aprovecharon las concentraciones para saquear comercios, especialmente en zonas urbanas periféricas.

En contraste con los incidentes registrados en otras ciudades, la policía de París informó que unas 110 mil personas participaron este sábado en las manifestaciones convocadas en la capital por el aumento del costo de la vida.

Según el reporte policial, la situación en París se mantenía “tranquila”.

Sin embargo, los enfrentamientos en Lyon, Lille, Toulouse, Montpellier y Nantes reavivaron el temor a nuevos episodios de violencia urbana como los ocurridos la semana anterior.

Chalecos amarillos y estudiantes protestan por el costo de la vida

Las movilizaciones responden al descontento social por el encarecimiento de la vida y reúnen a distintos sectores de la población francesa.

Entre los participantes se encuentran integrantes del movimiento de los chalecos amarillos, estudiantes y miembros de organizaciones sindicales.

Los chalecos amarillos protagonizaron movilizaciones contra la injusticia social en 2018 y 2019, que sacudieron al país y colocaron el poder adquisitivo entre los principales motivos de protesta.

A las nuevas manifestaciones se sumaron estudiantes que reclaman mejores condiciones en los liceos desde finales de septiembre, así como integrantes de la Confederación General del Trabajo (CGT).

Las protestas multitudinarias del sábado anterior también estuvieron relacionadas con estas demandas.

No obstante, la jornada estuvo marcada por enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, saqueos e incendios de edificios públicos, hechos que llevaron al gobierno a reforzar las medidas de vigilancia.

La nueva convocatoria representa un desafío para la administración del presidente Emmanuel Macron, que enfrenta presiones para impedir que se repitan las escenas de violencia.

El mandatario centroderechista se encuentra a seis meses de que los franceses elijan a su sucesor, según la información difundida.

Además de Francia, este sábado se prevén manifestaciones importantes en Albania, Italia y España, en un contexto de movilización juvenil, preocupación por el poder adquisitivo e impopularidad de los gobiernos.

Tiroteo en Trappes: detienen a sospechoso de ataque racista

En medio de las tensiones sociales, la policía francesa informó de la detención de un sospechoso por un tiroteo ocurrido en Trappes, localidad cercana a París, que dejó una persona muerta y cinco heridas.

El sospechoso fue detenido menos de 20 minutos después de que comenzó a disparar. La Fiscalía Nacional Antiterrorista lo identificó como Kévin T., un ciudadano francés nacido en 1987.

La víctima fue identificada inicialmente por el alcalde de Trappes como un hombre de origen africano. Horas después, la Fiscalía Nacional Antiterrorista informó que se trataba de un francés nacido en 2000.

El presidente Macron calificó el ataque como terrorista-racista y afirmó que las víctimas fueron elegidas por motivos relacionados con su apariencia o religión percibida.

“Estas personas fueron atacadas por el color de su piel o su religión percibida y por ninguna otra razón. No hay lugar para esto en Francia”.

El caso se suma al clima de tensión que atraviesa el país, mientras las autoridades mantienen un amplio operativo policial para contener las protestas sociales y evitar nuevos episodios de violencia.

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