En el cerebro hay un “interruptor molecular” que regula la quema de las grasas y que podría ser una forma de controlar la ganancia de peso, sobre todo la que se produce tras seguir una dieta y a veces ocasiona el llamado síndrome “yo-yo”.
Investigadores de la Universidad de Monash, bajo la dirección del profesor Zane Andrews, en Australia, han identificado dicho interruptor que “potencialmente” controla la capacidad del cuerpo para almacenar grasa, en especial después de largos periodos de “hambruna” o de pérdida de peso.
Poder controlar dicho interruptor “puede ser una terapia para la obesidad y otros problemas metabólicos como la diabetes de tipo 2”.
