La medicina es una de las prácticas profesionales con más alto índice de suicidios, un grave problema de salud ante el cual todas las personas son susceptibles
MÉXICO (Notimex).— De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada 40 segundos alguien en el mundo se suicida, siendo este un problema de salud grave que cada año cobra la vida de 800 mil personas.
En conferencia de prensa, en el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio que se conmemoró ayer 10 de septiembre, Aldo A. Suárez Mendoza, presidente de la Asociación Psiquiátrica Mexicana, comentó que todas las personas son susceptibles a cometer suicidio o desarrollar ideas de muerte, pero es prevenible.
Entre las principales causas para quitarse la vida destacan las enfermedades mentales, principalmente la depresión y los trastornos por consumo de alcohol, abuso de drogas, violencia, sensaciones de pérdida y diversos entornos culturales, así como sociales.
El aislamiento, problemas de salud, autoestima, desesperanza, sentimientos de rechazo e incapacidad para resolver problemas afectan en forma preocupante a algunos sectores de la población, como los adolescentes y los médicos.
Destacó que distintos estudios norteamericanos señalan que en todos los países del mundo, la medicina es una de las prácticas profesionales con más alto índice de suicidios.
En los Estados Unidos, se considera que un médico se suicida diariamente y el número de suicidios en este gremio es más del doble que el de la población general.
Una revisión sistemática de la literatura presentada en Nueva York en mayo de 2018 revela que la tasa de suicidio entre los médicos es de 28 a 40 por 100 mil. Los diagnósticos psiquiátricos más comunes entre los profesionales de la salud que completaron el suicidio fueron los trastornos del estado de ánimo, el alcoholismo y también el abuso de sustancias.
Por su parte, Angela Beatriz Martínez González, presidenta de la Red Mundial de Suicidólogos México, consideró que se ha restado preocupación al ascendente problema de la muerte por mano propia, pasando incluso inadvertido.
Expuso que países como México tienen reducidos presupuestos y escasa implementación de políticas hacia la salud mental. A pesar del aumento en las estadísticas y de las graves repercusiones de esta situación, la prevención y tratamiento de la salud mental y de la crisis suicida, no han sido prioridades.
En Estados Unidos, se considera que un médico se suicida cada día; el número de suicidios en el gremio es más del doble que el de la población general
