El agua de chaya es una de las bebidas tradicionales en Yucatán, no solo por su exquisito sabor, sino porque está elaborada con una de las plantas más importantes de la gastronomía yucateca que además de usarse en platillos y bebidas, también tiene grandes aportes medicinales y para la salud.
La chaya es una planta de origen Centroamericano; es un arbusto que actualmente es común ver en Tabasco y la Península de Yucatán y es también conocida como “la espinaca maya”.
Aquí te decimos cómo hacer agua de chaya, para qué sirve y cuáles son los beneficios que aporta al cuerpo. ¡Es la más refrescante!
Agua de chaya: Para qué sirve y cuáles son sus beneficios
El agua de chaya es una excelente opción si de bebidas saludables se trata. La chaya tiene un alto contenido de vitamina C, caroteno, fibra, proteínas y hierro, lo que la convierten en un superalimento verde e incluso tiene más propiedades que la espinaca y que la lechuga.
Entre los beneficios del agua de chaya se destaca que ayuda a controlar la diabetes pues es una planta hipoglucemiante, ¿qué quiere decir esto? que baja los niveles de azúcar en la sangre.
De acuerdo con un artículo realizado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) en 2019, la chaya también ayuda a prevenir el cáncer; los especialistas detallaron que su consumo estimula la enzima superóxido-dismutasa, misma que combate a las células cancerígenas y protege a las células del estrés oxidativo.

Por otro lado, otra de las propiedades del agua de chaya es que funciona como regulador de la circulación sanguínea y controla la presión arterial. La chaya también sirve para los riñones, pues los limpia cada vez que se ingiere la bebida y disminuye los niveles de colesterol y triglicéridos en la sangre, por lo que previene enfermedades cardiovasculares.
El agua de chaya igual sirve para adelgazar y bajar de peso, es un auxiliar en el tratamiento de la osteoporosis, previene el envejecimiento prematuro y el sobrepeso además de que tiene un alto poder antiinflamatorio.
La chaya es también conocida por ser una gran fuente de proteína, fibra y minerales como magnesio, sodio, cobre, zinc, calcio y potasio, los cuales son indispensables para combatir la anemia, el estreñimiento, fortalecer los huesos; incluso su consumo ayuda a mantener una buena salud nerviosa y un ritmo cardiaco constante.
Otra de las propiedades de la chaya es que está compuesta de carotenoides, lo cual ayuda a fortalecer el sistema inmune, promover la buena salud visual y combatir los radicales libres en el organismo.

En términos generales, los beneficios del agua de chaya son:
- Mejora la digestión
- Mejora la salud visual
- Mejora la circulación sanguínea
- Desinflama venas y hemorroides
- Disminuye el colesterol en la sangre
- Auxiliar para bajar de peso
- Aumenta el calcio para los huesos
- Previene la anemia
- Mejora la memoria
- Combate la artritis y la diabetes
- Previene el cáncer
¿Cómo hacer agua de chaya? Paso a paso para preparla
Una de las formas más comunes de tomar esta bebida es hacerla con limón. Aquí te decimos cómo hacer agua de chaya con limón desde casa.
Ingredientes para hacer agua de chaya:
- 8 hojas de chaya sin tallo
- Jugo de 4 limones
- 1 y 1/2 litro de agua
- 1/2 taza de azúcar
- Hielo
Modo de preparación
- Coloca en la licuadora las hojas de chaya con medio litro de agua y azúcar; licúa hasta tener todo muy bien mezclado.
- Cuela la bebida y ponla en un recipiente para que le agregues el litro de agua restante.
- Agrega el jugo de limón y revuelve. Puedes servir con hielo y rodajas de limón.
Cabe mencionar que el agua de chaya se puede preparar de diversas maneras; pues agregarle piña, pepino, naranja, lima, entre otros ingredientes.
¿El agua de chaya es tóxica?
De acuerdo con un documento de la Secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural, la chaya únicamente se puede consumir cruda en pocas cantidades y aunque el agua se puede preparar de esa forma, lo mejor es cocerla antes de consumirla.
La chaya tiene una sustancia tóxica parecida al cianuro, por lo que si se prepara la bebida o se utiliza en alimentos que la lleven sin cocción, hay que utilizar muy poco.
La recomendación es siempre consumirla cocida para evitar que este químico tan peligroso ingrese a nuestro cuerpo provocando infecciones serias y enfermedades.



