GINEBRA (EFE).— La caída de la vacunación infantil en un centenar de países, debido a la situación de emergencia causada por la pandemia de Covid-19, expone ahora al mundo a brotes epidémicos de enfermedades fácilmente prevenibles, dijo ayer la Organización Mundial de la Salud (OMS), que se une a otras instituciones para intentar revertir esta situación.
Entre 2019 y 2021, 67 millones de niños no recibieron una vacunación completa, incluyendo a los 48 millones que son denominados “cero dosis” porque ni siquiera recibieron una dosis de las vacunas básicas, entre ellas la de difteria-tétanos-tosferina (DTP), según los datos recogidos del informe mundial sobre el estado de la infancia de la Unicef.
Al presentar la campaña internacional “La gran puesta al día” de las vacunas, la OMS precisó que en 2021 a más de 25 millones de niños les faltaba al menos una vacuna, lo que explica la multiplicación de brotes de enfermedades infecciosas, incluso en regiones donde algunas de ellas ya se consideraban erradicadas.
La organización humanitaria Médicos sin Fronteras (MSF) señaló que esto representa “un retroceso histórico en la inmunización infantil” y significa que la cobertura de vacunación ha pasado del 86% al 81% en el período de referencia.
MSF, que ofrece auxilio a los países que atraviesan las peores crisis humanitarias, enfatizó que once millones de niños con insuficientes vacunas o que no han recibido ninguna viven en entornos humanitarios muy frágiles, como conflictos armados.
Por esta razón, pidió a la alianza GAVI, que favorece el acceso a las vacunas en los países pobres, “que renuncie al requisito de cofinanciación de los países” para poder participar en “La gran puesta al día”.
GAVI, la OMS, Unicef, la Alianza por las Vacunas y la Fundación Bill & Melinda Gates son los principales impulsores de la campaña, que concentrará sus esfuerzos en una veintena de países, donde se encuentra el 75 % de los niños parcialmente vacunados o no vacunados, empezando por los africanos.
Para ello, los países tendrán que adaptar sus políticas de vacunación, admitiendo un menor número de dosis de ser necesario —dependiendo del tiempo transcurrido desde la edad recomendada de vacunación— o modificando los intervalos. La OMS también plantea utilizar los centros de atención sanitaria para identificar a los niños que deben ser inoculados (cuando acuden a éstos por otras razones) e insistirá en que un vial multidosis debe ser abierto a pesar de que haya un solo niño por atender.
En algunos países, el personal sanitario tiene indicaciones de no abrir un vial en tales casos para evitar el desperdicio, pero la organización considera que el interés supremo es proteger a cada niño y recuerda que las vacunas básicas suelen ser baratas.
La directora de inmunización de la OMS, Kate O’Brien, sostuvo que entre los patógenos más susceptibles de causar brotes epidémicos por una baja cobertura de vacunación está el sarampión, altamente contagioso y del que entre 12 y 18 personas pueden resultar infectadas por cada caso.
En el último año se han registrado brotes importantes de sarampión en 33 países, catorce más que en el período anterior.
También se están produciendo brotes de fiebre amarilla —diez en África y uno en Latinoamérica—, causada por un virus que es particularmente peligroso cuando circula en entornos urbanos, pero que puede prevenirse con una vacuna.
O’Brien destacó la reducción de la inmunmización contra el virus del papiloma humano —principal causante del cáncer del cuello uterino— entre niñas y niños de 9 a 14 años. Antes de la pandemia se había llegado a una cobertura del 20% en esta categoría de edad y actualmente es del 15%. La principal razón es que durante la etapa más aguda de la pandemia se cerraron los colegios, donde el biológico se ponía a disposición de los adolescentes.
