Cada tres segundos alguien en el mundo necesita sangre, y una de cada dos personas necesitará sangre en algún momento de la vida; pese a esto, en países como México la donación altruista de sangre es de tan solo el 8%, y el 92% restante es de donadores de reposición.
La Cruz Roja Mexicana quiere cambiar estas cifras, y lograr que exista una donación 100% altruista, la cual garantizaría la disponibilidad del vital plasma.
Así lo indicó José Antonio Monroy Zermeño, director general de la Cruz Roja Mexicana, en el marco del Día Mundial del Donante de Sangre, conmemorado ayer.
Recordó la importancia de la donación altruista, de lo más valioso que tiene el ser humano como lo es el tejido y la sangre, los cuales no se pueden fabricar ni producir, a pesar de los avances tecnológicos y científicos.
Únicamente el 8% de las personas dona de forma voluntaria, es decir, sin obligación o vínculo social. Por lo que el director invitó a promover la cultura de la donación de sangre y así ayudar a quienes lo necesitan, como enfermos de cáncer, mujeres embarazadas con complicaciones, pacientes que requieren cirugías mayores o con traumatismos a causa de accidentes viales.
Resaltó que una donación de sangre puede salvar la vida de hasta tres personas o incluso seis niños.
Un dato abrumador es que cada tres segundos en el mundo alguien necesita sangre, y una de cada dos personas la va a necesitar en algún momento de la vida, según expresó ayer.
“Un viacrucis”
En el país las familias pasan un viacrucis constante para encontrar donadores y cubrir la necesidad inmediata que tienen, y es algo que quieren cambiar, lograr que la donación sea 100% voluntaria y garantizar que no se pierdan vidas por la falta de plasma.
Para ello “hay que sumar esfuerzos para que haya más donadores voluntarios y recurrentes de sangre”.
Exhortó a promover la donación y la participación en las campañas móviles que la Cruz Roja Mexicana realiza, para así poder cerrar la brecha entre necesidad y el abasto constante de sangre.
Por su parte, José Miguel Ramos, administrador del banco de sangre de la Cruz Roja Mexicana, apuntó que la donación de sangre por reposición representa el 92% de todo el plasma que se capta en el país.
Pero lo que se quiere es un sistema de donación altruista, la que no tiene nombre, no determina a quién se va a donar, para quién es su sangre, pues será para quien la necesite, y ésa hoy día solo representa el 8% de la donación. “La sangre debe esperar al paciente y no el paciente esperar la sangre”, externó, y para ello hay que tener suficiente inventario en los bancos para surtir a los hospitales y los centros que lo requieren en tiempo y forma.
Por ejemplo, dijo, una persona que sufre un accidente automovilístico puede llegar a requerir 20 paquetes de sangre, y si no los tienen, muere.
Para que haya más disponibilidad de sangre se requiere de donadores, pues hay 500 bancos de sangre públicos y privados en el país, pero la gente no va a donar.
De ahí la necesidad de campañas de concienciación como las que realiza la Cruz Roja y la necesidad de salir a buscar donadores.
Habló de las campañas móviles que realizan en empresas, universidades, instituciones públicas, grandes clubes sociales, entre otros, donde se hace una campaña de comunicación sobre el tema de la donación de sangre, y luego acuden para que las personas puedan donar ahí mismo, y asegura que hay una gran respuesta a estas campañas. Esto significa que la gente está dispuesta a donar, pero quiere tener información precisa para hacerlo, y necesita que le faciliten las cosas.
Afirmó que el plan de la Cruz Roja a cinco años es abrir 20 bancos de sangre, y tener 70 puestos móviles de donación, para así lograr alcanzar el inventario de donación de sangre que esperan.
Cristóbal Thompson, director ejecutivo de la Asociación de Industrias de Investigación Farmacéutica (Amiif), manifestó que en alianza con la Cruz Roja se han unido a la campaña de donación voluntaria de sangre y a otros programas que buscan ayudar a la comunidad y beneficiar la salud de la población.
Hizo un llamado a salir a donar sangre y salvar vidas.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
