LONDRES (AP).— Un juez en Londres dictaminó que se le puede negar el tratamiento para mantener con vida a un hombre religioso con daño cerebral y en coma, al considerar que era “gravoso e inútil” continuar con la diálisis renal.
La esposa del paciente, un ministro pentecostal, apeló una decisión de una autoridad sanitaria del área de Manchester de poner fin a su cuidado, ya que, según ella, la fe de su esposo exigía que se le mantuviera con vida el mayor tiempo posible y que su muerte solo podía ser determinada por Dios.
El pastor, que tiene poco más de 50 años y cuyo nombre no se dio a conocer, presenta un daño cerebral “muy significativo” después de sufrir un derrame cerebral mientras se sometía a un proceso de diálisis hace 18 meses.
El juez Anthony Hayden dijo esta semana en el Tribunal de Protección que un tratamiento adicional no lograría nada a pesar de que la familia creía que el hombre ya había experimentado milagros.
El fideicomiso Northern Care Alliance NHS Foundation Trust, con sede en Salford y responsable del cuidado del hombre, abogó por poner fin al tratamiento. Los especialistas dijeron que no había posibilidades de rehabilitación y que continuar el tratamiento no era de utilidad al paciente.
“Era un hombre que vivió su vida con la espada pentecostal y hubiera querido morir con la espada pentecostal de acuerdo con sus creencias pentecostales”, declaró Hayden. “Él habría elegido continuar con su tratamiento de soporte vital incluso estando en coma”.
Si bien el juez consideró que los deseos de un individuo “pesaban mucho”, la solicitud del fideicomiso para poner fin al tratamiento estaba bien fundada. Hayden dijo que el tratamiento debe continuar el tiempo suficiente para que los familiares puedan despedirse de él.
