La doctora Glorisel González Viera, especialista en sueño y psiquiatría reproductiva, en las Jornadas Académicas de la Clínica de Mérida
La doctora Glorisel González Viera, especialista en sueño y psiquiatría reproductiva, en las Jornadas Académicas de la Clínica de Mérida

Debido al embarazo y a cambios en etapas posmenopáusicas, las mujeres pueden tener disturbios del sueño y ser propensas a sufrir males asociados, como la apnea obstructiva del sueño.

Así lo señaló la doctora Glorisel González Viera, psiquiatra especialista en sueño y en psiquiatría reproductiva, quien ayer ofreció la conferencia “Disturbios en el sueño a través del ciclo reproductivo de la mujer”, en el marco de las Jornadas Académicas Conmemorativas por el 60o. aniversario de la Clínica de Mérida.

La especialista explicó que la progesterona aumenta el sueño no REM y los estrógenos incrementan el sueño REM, por lo que las dos hormonas influyen en la calidad del sueño. De esa manera, cuando las mujeres se encuentran en la perimenopausia tienden a presentar mayores problemas de sueño.

Indicó que son tres los principales problemas que se presentan: el síndrome de piernas inquietas, la apnea obstructiva del sueño y el insomnio, aunque hay muchos otros trastornos que también pueden ocurrir.

Afirmó que el insomnio tiende a ser el más frecuente de todos y en esos casos hay que hacer una buena evaluación para llegar a este diagnóstico, porque muchas veces se piensa que es solo insomnio cuando en realidad se trata de síndrome de piernas inquietas o de apnea obstructiva del sueño.

En ese sentido, explicó que el síndrome de piernas inquietas es común en mujeres durante el embarazo y en el tercer trimestre de la gestación se registra un aumento de la prevalencia.

Este padecimiento despierta el deseo de moverse y es peor cuando se está descansando, por eso en las tardes o noches, que es cuando generalmente se reposa, la sensación es más intensa. Tiende a aliviarse cuando se está en movimiento.

“Es un síndrome que se diagnostica clínicamente y hay que verificar que no sea una razón orgánica la que esté causando el problema, pues muchas veces se puede deber a deficiencia de hierro y con una suplementación de esta deficiencia se eliminan los síntomas”, apuntó.

Ejercicios como receta

Añadió que hay intervenciones no farmacológicas, como hacer estiramientos y ejercicios durante el día, para aliviar los síntomas durante la noche. En ocasiones se recurre a la medicación.

La doctora González Viera señaló que es la necesidad que la persona siente de mover las piernas lo que hace difícil iniciar el sueño.

En cuanto a mujeres posmenopáusicas, reveló que tienen de tres a cinco veces más probabilidades de desarrollar apnea obstructiva del sueño en comparación con aquéllas que no han llegado a la menopausia.

“La apnea obstructiva tiende a aumentar cuando se llega al período posmenopáusico. Los síntomas más comunes son el ronquido, el despertar en medio de la noche. Usualmente la persona se despierta con falta de aire y se ve asociado a problemas de hipertensión. Hay mayor riesgo en personas que tienen obesidad”.

La manera de diagnosticar este problema es mediante un estudio de sueño.

“Como tratamiento se emplea una máquina que envía aire a presión para disminuir la resistencia de la vía aérea superior de la persona y esto hace que no colapse. Al no colapsar se puede respirar mejor durante la noche”.

Destacó que hay casos peligrosos en los que el oxígeno disminuye en sangre durante la noche y esto puede llevar a arritmias. Por esa razón es importante tratar la apnea, pues si se atiende se pueden prevenir derrames y arritmias y, por lo general, hay una mejoría también en la salud mental. La máquina se utiliza durante todas las noches, de por vida.

La doctora González Viera aclaró que hay personas con obesidad que cuando bajan de peso sustancialmente dejan de reportar apnea, pero es necesario realizarles un estudio para verificarlo.

Respecto al insomnio, la especialista manifestó que el mejor tratamiento es la terapia cognoscitiva conductual, en la que en principio se restringe el sueño para aumentar el deseo de dormir, y se trabaja en comportamientos habituales que perpetúan el ciclo del problema.

Aseguró que la clave es reconocer cuándo se empieza a caer otra vez en el ciclo de insomnio, pues hay un factor que precipita dicho estado. Después del tratamiento el paciente cuenta con las herramientas adecuadas para no recaer.

“Hay tratamientos farmacológicos, pero ningún tratamiento para insomnio debe ser de por vida”.

Expresó que si hay problemas de insomnio que solamente se resuelven con medicamentos se debe asegurarse de que no se trate de algún otro trastorno de sueño y que el paciente esté siguiendo bien las indicaciones terapéuticas.

Diferencia

La experta externó que las mujeres afrontan el insomnio de una manera diferente a los hombres, pues ellas llegan a pensar que no poder dormir es algo normal, ya que tienden a no cuidarse a sí mismas por atender a su familia. “Muchas mujeres se quejan de no poder dormir y piensan que no pueden hacer mucho al respecto, cuando en realidad hay opciones de tratamiento”, subrayó.

“Estudios muestran que el insomnio en mujeres embarazadas está asociado a mayor riesgo de nacimiento prematuro, y con la apnea obstructiva hay un mayor riesgo de diabetes gestacional y de hipertensión gestacional”.

También se ve afectada la salud mental: personas con problemas de insomnio tienen más ideación suicida, como también sucede con las personas con el síndrome de piernas inquietas.

Las mujeres afectadas por la apnea obstructiva reportan asimismo un mayor riesgo de síndrome de estrés postraumático y otros trastornos de ansiedad.

La doctora González Viera enfatizó que es importante que las mujeres verifiquen cuánto están durmiendo, traten de dormir siete horas cada noche, lo cual no siempre será exacto, porque tener hijos o estar embarazada impacta en la duración del sueño. Sin embargo, enfatizó que hay que procurar cumplir con esas horas y si se tienen problemas buscar ayuda médica. Los profesionales que atienden estos problemas son los especialistas en sueño, y también los psiquiatras que atienden casos de insomnio y el síndrome de piernas inquietas, y que pueden diagnosticar inicialmente estos padecimientos o referir a un especialista en sueño si se necesita.— IRIS CEBALLOS ALVARADO

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