El cáncer cervicouterino sigue siendo un problema de salud y causa de mortalidad de mujeres en México, dijo la doctora Mónica Durán Pérez, especialista en oncología de la Secretaría de Salud.
Las estadísticas indican que hay de 13 a 18 casos de mujeres con este diagnóstico por cada 100,000. Seis de ellas fallecen por esta causa.
En Yucatán algunas estadísticas señalan que la incidencia es alta, de casi 18 mujeres con este mal por cada 100,000 y la mortalidad también es muy elevada, añadió la especialista, entrevistada con motivo del Día Nacional contra el Cáncer Cervicouterino, que se conmemora el 9 de agosto.
El cáncer cervicouterino es un tumor maligno que se origina en las células del cuello del útero, la estructura que conecta la vagina con el útero. En la mayoría de los casos se debe a una infección persistente por virus del papiloma humano.
Esta enfermedad, añadió, sigue siendo un problema de salud, sobre todo en países de bajo nivel socioeconómico, por ejemplo los de América Latina, el África subsahariana y el Sudeste Asiático. “Obviamente, México está incluido en este grupo”.
En 2020 se reportaron 600,000 casos nuevos y alrededor de 300,000 muertes, es decir, el 50% de pacientes diagnosticadas fallece a causa de la enfermedad, una tasa muy elevada, alertó.
En México la situación no difiere mucho de lo que sucede en el mundo.
La especialista subrayó que es importante hablar de este tipo de tumores porque, en comparación con otros cánceres, son prevenibles y se pueden detectar a tiempo con chequeos regulares.
A nivel internacional, las mujeres presentan este tipo de cáncer a los 50 años. Las estadísticas en México varían dependiendo del sitio donde se realice el estudio y señalan que la edad va de los 46 a los 51 años. “Sin embargo, cada día vemos mujeres con enfermedad avanzada a edades más tempranas”, manifestó.
“En el Hospital O’Horán hemos tenido pacientes tan jóvenes como de 26 años. Esto es una bandera roja que nos habla de falta de acceso a programas de tamizaje o, inclusive, de falta de información y vacunación”.
Riesgos
Los factores de riesgo más importantes están relacionados con el comportamiento sexual: inicio de la vida sexual a edades tempranas, menores a los 16 años, y tener o haber tenido múltiples parejas sexuales o tener solo una pero que ésta tenga parejas adicionales.
También, falta de acceso a pruebas de Papanicolaou o de seguimiento a resultados de neoplasias de bajo grado o displasias; tener corroborada la infección por virus del papiloma humano, principal factor de riesgo de cáncer cervicouterino, y tener antecedentes de otras infecciones de transmisión sexual.
No se puede dejar de lado el tabaquismo como factor de riesgo adicional.
La especialista apuntó que el cáncer cervicouterino es asintomático cuando el tumor es pequeño. “Conforme va creciendo el tumor e invadiendo otras estructuras puede provocar sangrados que pueden ser anormales, intermenstruales, sexuales o sangrado poscoital”.
También, dolor pélvico frecuente, “ese cólico que está ahí de forma continua, es de los principales datos para sospechar y solicitar atención médica inmediata”.
En mujeres que inician la vida sexual a los 12 o 14 años, el tejido del cuello uterino está aún inmaduro y no se puede defender ante las infecciones; además, estas pacientes van a tener una exposición acumulada a lo largo de la vida, lo que hace que sean más susceptibles a presentar este tipo de cáncer.
Cuanto más temprana sea la edad en que se inicia la vida sexual, más riesgo se tiene, recordó la oncóloga.
Agregó que la prueba de Papanicolaou es fundamental para la detección temprana del cáncer y las guías indican que a partir de los 25 años se deben realizar de forma anual.
La recomendación es para todas las mujeres porque, aunque la mayoría de los casos se relaciona con el virus del papiloma humano, hay un porcentaje pequeño que no lo está. “A partir de que se inicia la vida sexual se debe hacer la prueba de forma anual para identificar algún tipo de lesión”.
“El tabaquismo es un factor que aumenta el riesgo, porque sus sustancias pueden promover alteraciones celulares que hacen que aparezcan tumores. El tabaquismo crea un ambiente propicio para que, si ya hay una célula cancerígena, se desarrolle el tumor”.
Enfatizó que detectar este cáncer en etapa temprana y darle un tratamiento oportuno marca la diferencia entre la vida y la muerte.— Claudia Sierra Medina
Cáncer cervicouterino Inmunización
La vacuna contra el virus del papiloma humano es gratuita en México para niñas y adolescentes de 10 a 14 años.
Sin contacto
Se administra en instancias públicas de salud a estas edades porque es más probable que en ese momento de la vida no haya habido contacto sexual ni contagio con el virus del papiloma.
Otros rangos de edad
Para mujeres de más edad se cuenta con la vacuna en el sector privado y se les aplica si no hay antecedente de infección por virus del papiloma humano o resultado sospechoso de Papanicolaou.
Dosis
El esquema de vacunación consiste en tres dosis. No es necesario refuerzos.
Serotipos
El biológico protege contra nueve serotipos del virus. Un porcentaje mínimo de pacientes, a pesar de la inmunización, desarrollan el tumor, de ahí la importancia de estudios periódicos de Papanicolaou.
