Gran parte del siglo XX estuvo dominado por las pantallas de definición estándar, las cuales ofrecían 480 líneas en resolución vertical y una relación de aspecto de 4:3. Si bien en el año 1984 arribaba al mercado la primera GPU en soportar formatos a 4k (el chip ARTC HD63484), no fue sino hasta en la década de los 90 cuando comenzaron a llegar realmente las novedades de radio Shack con el avance que tuvieron las transmisiones en HDTV.
Es importante reseñar que “el corazón” de la evolución en la resolución de las pantallas está en el píxel. Este valioso “elemento de la imagen” funciona de manera muy similar a una válvula la cual controla la luz que se genera detrás de el. Cada píxel contiene tres subpíxeles (uno rojo, uno azul y uno verde) y juntos crean vívidas imágenes en movimiento. Es por esta razón que mientras más píxeles tiene una pantalla, mejor será la experiencia visual y mientras menos tenga, serán más comunes las imágenes representadas por bloques o “pixeladas”.
Del SD al HDTV
Con las transmisiones en HDTV, comenzaron a llegar las pantallas con resoluciones a 720p o 1280 x 720 píxeles. Esto dio inicio a las pantallas panorámicas con una relación de aspecto de 16:9 lo cual brindaba, a su vez, una experiencia muy similar a las pantallas de cine. De hecho, este avance trajo consigo también el comienzo de la llamada “era del cine en casa”.
Con esta resolución las pantallas fueron capaces de alcanzar de manera progresiva los 50 – 60 Hz, lo cual también se popularizó enormemente en los ordenadores personales. En efecto, aún muchos videojuegos y contenidos multimedia funcionan con una tasa de refresco de 60 Hz.
Del HDTV al FHD
A finales de la década del 2000, las pantallas dieron nuevamente un paso evolutivo con la llegada de la resolución FHD o Full High Definition (Alta definición completa). Con esta nueva resolución las pantallas ofrecieron 1920 píxeles en su parte frontal y 1080 píxeles en su parte inferior a modo vertical. Esto hizo que conocieran públicamente como pantallas de 1080p.
Con el FHD se estandarizó de manera definitiva la relación de aspecto de 16:9 con lo que las pantallas replicaron aún más la experiencia visual humana. Este avance también permitió que se popularizaran los sistemas de altavoces envolventes 5.1 y los reproductores Blu-Ray. Todo esto, combinado, convertían los dormitorios o salas en auténticas pequeñas salas de cine.
Del FHD al UHD 4K
Con el rápido crecimiento que experimentaban los teléfonos inteligentes a comienzos de la década pasada, hicieron que los ingenieros idearan maneras de poder brindar una gran cantidad de píxeles en pequeñas pantallas. Así nacían las pantallas con resolución UHD o Ultra High Definition las cuales proporcionaban inicialmente 3840 de píxeles horizontales y 2170 píxeles verticales.
Luego se introdujo la resolución actual de 4096 x 2160 píxeles, las cuales permiten brindar diferentes relaciones de aspecto, además del estándar 16:9. Un aspecto a destacar del UHD 4K es que ofrece una mejora significativa en el color y nitidez de las imágenes, brindando una experiencia visual mucho más inmersiva.
Actualmente, los fabricantes de pantallas están trabajando conjuntamente con varias empresas de entretenimiento para dar el próximo paso evolutivo: el 8K.
(I.S.)
