REDMOND, Virginia (EFE).— Microsoft anunció ayer en su sede de Redmond que su buscador Bing contará con una versión asistida por la inteligencia artificial (IA) en colaboración con OpenAI, la empresa que creó la popular herramienta ChatGPT, en la que los usuarios podrán buscar respuesta específicas, chatear con la IA y pedir “inspiración”.
El director general de la tecnológica, Satya Nadella, dijo que la inteligencia artificial es ahora un “copiloto” para navegar por internet y, según él, va a “remodelar prácticamente todas las categorías de software”.
El director ejecutivo y cofundador de OpenAI, Sam Altman, señaló que las dos compañías trabajan juntas desde hace tres años y que esta nueva versión de Bing ayudará a los usuarios a ser “más productivos” y mejorar su “calidad de vida”.
El nuevo buscador puede ofrecer información que no está en la web, como decirle a un usuario si un mueble puede entrar en un modelo específico de automóvil.
Otra novedad es que la IA de Bing puede citar las fuentes de la información que ofrece. Una característica importante, ya que hasta ahora ChatGPT no señalaba de dónde provenía su información.
En la sección de chat, los usuarios pueden hacer preguntas de hasta 2,000 caracteres a la IA.
Además de preguntas sobre contenido de la web, también podrá analizar el contenido de un PDF y compararlos con información externa.
Para ilustrar los nuevos cambios, durante la presentación Microsoft le pidió al chat comparar los resultados empresariales en formato PDF con el de otra empresa y el chat contestó con una respuesta elaborada en cuestión de segundos.
En la sección de “obtener inspiración creativa”, la empresa enseñó cómo el buscador puede crear preguntas del tipo del Trivial Pursuit, pero también dijo que puede ayudar a otros gremios como escritores.
Este nuevo modelo de buscador es gratuito y está disponible desde ayer “para una vista previa limitada de escritorio”. Los usuarios que se registren en la lista de espera podrán obtener acceso a la experiencia completa.
Microsoft anunció en enero una inversión “de miles de millones” de dólares en la empresa OpenAI y ahora prevé usar su tecnología para desafiar el dominio absoluto de Google en las búsquedas en internet.
Por su parte, Google anunció anteayer una tecnología de chatbot de inteligencia artificial llamada Bard y dijo que empezará a probar su nuevo chatbot en un grupo privado antes de abrirlo al gran público.
Google tiene planes de anunciar más de 20 productos relacionados con la IA este año, según el diario “The New York Times”.
ChatGPT se convirtió, a finales del año pasado, en un fenómeno viral que ha multiplicado notablemente el interés del gran público por las posibilidades que ofrece la inteligencia artificial.
Después del lanzamiento de ChatGPT el 30 de noviembre pasado, Altman tuiteó que habían llegado a más de un millón de usuarios en solamente cinco días.
Dos meses después de su debut, ChatGPT tiene más de 30 millones de usuarios y recibe unos cinco millones de visitas al día, siempre según “The New York Times”. Instagram tardó casi un año en obtener sus primeros 10 millones de usuarios.
Al mismo tiempo, ChatGPT ha generado debate sobre su posible uso en ámbitos como el educativo, después de que el robot se mostrara capaz de escribir trabajos que pueden pasar como elaborados por un alumno.
Para responder a esa inquietud, OpenAI lanzó ayer una herramienta que puede determinar —todavía con un cierto margen de imprecisión— si un texto ha sido escrito por un humano o generado por una herramienta de IA.
Este mes, OpenAI lanzó su plan de suscripción ChatGPT Plus, que cuesta 20 dólares mensuales y solo está disponible en Estados Unidos. OpenAI comenzó en diciembre de 2015 como una empresa de investigación de inteligencia artificial sin ánimo de lucro para “avanzar en la inteligencia digital” y hacer que ésta “beneficie a la humanidad en su conjunto, sin las limitaciones de la necesidad de generar retorno financiero”.
El director ejecutivo de Tesla, SpaceX y Twitter, Elon Musk, es el cofundador de OpenAI, fue uno de sus primeros inversores y llegó a ser copresidente.
En 2018 se convirtió en una sociedad limitada (LP, por sus siglas en inglés) y Musk dejó su directorio.
Otro popular producto de OpenAI es el generador de imágenes DALL-E, lanzado en 2021, que permite crear imágenes digitales solo describiendo lo que el usuario quiere ver. Igualmente, el asistente de programación informática Codex y la herramienta de reconocimiento de voz Whisper.
