MIAMI (EFE).— La cápsula de la misión Crew-11 de la NASA se desacopló ayer con éxito de la Estación Espacial Internacional (EEI) e inició el viaje de regreso a la Tierra con duración de once horas y adelantado unas “pocas semanas” por una emergencia médica que afecta a uno de sus cuatro tripulantes.
La agencia espacial estadounidense informó que el amerizaje estaba previsto para la madrugada de hoy jueves, en el océano frente a la costa de San Diego (California), después de que el desacople de la cápsula se produjera sin problemas, tras lo cual la cápsula Dragon Endeavour de SpaceX inició la trayectoria de retorno.
Los astronautas Zena Cardman y Mike Fincke, de la NASA; Kimiya Yui, de la agencia espacial japonesa JAXA, y Oleg Platonov, de la agencia espacial rusa Roscosmos, quienes en una foto divulgada el fin de semana pasado lucían en aparente buen estado de salud, permanecieron 167 días en el espacio, detalló la NASA durante la transmisión.
“Finalmente ha llegado el día de nuestro regreso a la Tierra”, escribió ayer Yui en sus redes sociales.
La NASA ha dicho que no revelará la identidad del astronauta enfermo por respeto a su privacidad.
Se trata de la primera vez que una misión de la EEI regresa prematuramente —“pocas semanas” antes, según la NASA— por la enfermedad de uno de sus triupulantes. La decisión de adelantar el “splasdown” varias semanas antes de lo previsto marca un hecho sin precedentes en la historia de la EEI, habitada de manera permanente desde 2000.
En el momento del desacople, siete personas se encontraban a bordo del complejo orbital, cuatro de ellas pertenecientes a la Crew-11. La semana pasada la NASA anunció que uno de los tripulantes presentó un problema médico que, aunque se ha mantenido “estable”, motivó la cancelación de la primera caminata espacial del año, prevista para el jueves pasado, y el regreso anticipado de toda la Crew-11 como medida preventiva.
Los astronautas en la EEI se enfrentan a desafíos médicos derivados de la exposición prolongada a la microgravedad, que provoca pérdida de masa ósea y muscular, debilitamiento del sistema cardiovascular y redistribución de los líquidos corporales hacia la cabeza, lo que puede afectar la visión y la presión intracraneal.
Además, la ausencia de gravedad también altera el equilibrio, el sueño y el funcionamiento del sistema inmunológico. Según la NASA, la Estación cuenta con equipos médicos avanzados, pero muchos diagnósticos complejos deben realizarse en tierra, por lo que la prevención, el monitoreo constante y los programas de ejercicio físico diario son esenciales para mantener la salud de los tripulantes durante las misiones de meses de duración.
Tras la partida de la Crew-11, permanecen tres tripulantes a bordo de la EEI, que quedaron bajo el mando del cosmonauta Serguéi Kud-Sverchkov, quien el lunes pasado asumió como nuevo comandante de la Estación.
“Una parte de nosotros se está preparando para abandonar esta hermosa estación espacial, y otra parte se está preparando para asumir el mando completo y estar lista para la llegada de otra tripulación de la cápsula Dragon”, afirmó el lunes Fincke desde la EEI, al ceder el mando al ruso mediante una llave metálica simbólica.
Varias veces cosmonautas de Roscosmos han asumido el mando de la EEI, lo que significa ser responsable de coordinar las actividades, velar por la seguridad de la tripulación y supervisar el mantenimiento del complejo orbital. La ceremonia de relevo también tuvo que adelantarse debido al retorno temprano de la Crew-11, que se acopló a la EEI a comienzos de agosto del año pasado y tenía previsto regresar a la Tierra tras seis meses.
La Crew-12, la siguiente misión de rotación de astronautas, también con cuatro tripulantes, tiene previsto su lanzamiento desde Florida a mediados de febrero, lo que permitirá restablecer el número habitual de tripulantes en la Estación.
Antes de la existencia de la EEI, en 1985, una misión soviética tuvo que ser cancelada tras la grave enfermedad de su comandante, Vladimir Vasyutin, quien sufrió una prostatitis aguda en el espacio, lo que obligó a adelantar el regreso de la tripulación en aproximadamente dos meses.
