BARCELONA (EFE).— El Mobile World Congress (MWC), que se celebra en Barcelona, muestra cómo podría ser la experiencia de viajar en avión en los próximos años: desde planificar un destino con la ayuda de un asistente virtual hasta cruzar el aeropuerto sin tener que mostrar el pasaporte y ser guiado por robots hasta la puerta de embarque.
Estas innovaciones forman parte de un espacio inmersivo que recrea el recorrido completo del pasajero en 14 etapas tecnológicas diseñadas para transformar cada fase del trayecto.
El objetivo de este recorrido es demostrar cómo la digitalización puede agilizar procesos y mejorar la experiencia de los viajeros.
De acuerdo con los organizadores, las soluciones presentadas buscan “transformar los aeropuertos y mejorar cada etapa del viaje” mediante el uso de inteligencia artificial, biometría y conectividad avanzada.
El responsable de Aviación Conectada de GSMA Fusion, Barney Stinton, explicó que la industria se enfrenta a un reto importante debido al crecimiento del tráfico aéreo. “El tráfico aéreo ya ha recuperado niveles previos a la pandemia y seguirá creciendo, mientras el 99% de los aeropuertos no pueden hacerse más grandes”, declaró, al advertir que el sector necesita optimizar procesos sin ampliar infraestructura.
Ante ese panorama, la estrategia se centra en incorporar tecnología para hacer más eficientes los procedimientos aeroportuarios.
Stinton señaló que la clave será “pulir y perfeccionar” los procesos con herramientas digitales que permitan “garantizar identidad, seguridad y conexión continua”. El objetivo final es crear una experiencia de viaje más rápida y fluida.
Entre las soluciones presentadas destaca el concepto de experiencia “hands in pocket”, es decir, realizar todo el proceso sin sacar documentos ni dispositivos.
“Buscamos una experiencia ‘hands in pocket’, poder verificar la identidad de los pasajeros antes de salir de casa y que no tenga que sacar el pasaporte ni hacer colas innecesarias”, dijo Stinton.
El recorrido tecnológico comienza incluso antes de llegar al aeropuerto. La aerolínea española Vueling muestra en el MWC un asistente conversacional que se lanzará este año y permitirá encontrar destinos mediante chat o voz.
El sistema propone fechas, precios y lugares según las preferencias del usuario para “añadir inspiración a un proceso de compra que hasta ahora solo exige introducir origen, destino y fechas”.
Una vez confirmado el viaje, otras plataformas proporcionan información personalizada sobre retrasos en vuelos, tiempos de espera en seguridad o distancias dentro de la terminal.
En paralelo, Aena presenta una etiqueta electrónica para equipaje que el pasajero configura desde casa y que permite “evitar la cola de facturación, reducir pérdidas de equipaje y localizar maletas en tiempo real”, según explicó el responsable de Innovación del gestor aeroportuario, Carlos Cantudo.
La automatización también llega al control fronterizo y a las instalaciones del aeropuerto. Quioscos de reconocimiento facial validan la identidad de los viajeros sin necesidad de mostrar documentos, mientras que robots humanoides guían a los pasajeros y responden preguntas.
De acuerdo con Tomás García, gerente de Experiencias Digitales de NTT España, estos sistemas permiten agilizar procesos porque “automatizamos la verificación y reducimos las colas para que el sistema solo derive a un agente si detecta un error”.
De un vistazo
Viaje digital
Con ayuda de la tecnología, la planificación del viaje podrá hacerse conversando con un asistente virtual que sugiera destinos, fechas y precios según gustos del usuario, facilitando elegir vacaciones o escapadas.
Identidad biométrica
El reconocimiento facial permitirá confirmar quién es el pasajero sin mostrar pasaporte o documentos, lo que agilizará el paso por controles y filas.
Equipaje inteligente
Las maletas llevarán etiquetas electrónicas que se configuran desde casa, lo que evitará filas para documentar equipaje y permitirá saber en todo momento dónde está la maleta.
Revisión automática
Algunos aeropuertos usan robots con sensores para revisar pistas e instalaciones, detectar posibles fallas y evitar problemas que provoquen retrasos en los vuelos.





