IZAMAL.— Como reguero de pólvora corrió la noticia de un presunto choque de motos en el Centro, aunque la gente no se explicaba al principio cómo habían ocurrido realmente los hechos.
Transeúntes que estaban de compras en las tiendas del Centro y el mercado municipal comentaban que fue que al conductor de una moto le fallaron los frenos y colisionó al otro vehículo ligero, aunque algunos más comentaban que uno de los motociclistas no midió su distancia para estacionar y golpeó a la otra moto, que estaba estacionada.
Sin embargo, una tercera versión indicaba que el responsable del accidente se dio a la fuga y se resguardó en un local del Centro tras enterarse de que lo estaban buscando para que responda.
Lo cierto es que ninguna de las versiones era la correcta, ya que de acuerdo con otros testigos, que realmente habrían presenciado el accidente, fue una ráfaga de aire matutino la que balanceó una de las motos hasta hacerla caer sobre la otra.
Las dos motocicletas, de color rojo, estaban estacionadas y la que es más antigua cayó sobre otra de modelo reciente.
Al parecer el espejo retrovisor se le rompió a la moto más moderna, además de que tuvo algunos rayones. Sin embargo, mujeres que estaban en el lugar reflexionaban. “A final de cuentas, ¿con quién te quejas si fue la naturaleza la que jugó chueco a ambas motos? Así como la moto vieja cayó sobre la nueva, pudo haber sido al revés”.— J.C.P.K.
DiariodeYucatan
