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En pleno Día de San Valentín, tres accidentes mortales enlutaron ayer a sendas familias, en hechos ocurridos por la mañana.

En el primer hecho, una mujer no identificada murió atropellada en la vía Mérida-Progreso, en el kilómetro 13.5, a la altura del Club de Golf La Ceiba y El Coliseo.

La fallecida intentó cruzar y fue atropellada por la Range Rover placas ZBZ-659-B, que iba con exceso de velocidad rumbo a Progreso.

Paramédicos de la SSP, llegaron para auxiliarla, pero falleció instantáneamente.

El conductor, de 20 años de edad y al parecer estudiante de la Universidad Anáhuac-Mayab, fue detenido y entró en crisis nerviosa.

Empleados del Club de Golf llegaron para tratar de identificar a la víctima, pero no se les permitió acercarse.

Dos de los cuatro carriles fueron cerrados para las diligencias de las autoridades.

Por los daños al vehículo en el capirote, panorámico, las lesiones a la víctima y donde fue el golpe y terminó el cuerpo, se determinó que la camioneta transitaba a por lo menos 120 kilómetros por hora.

La fallecida salió del Club de Golf e intentó cruzar el cuerpo que va de Sur a Norte, es decir, de Mérida a Progreso.

El papá del guiador declaró que eran dos personas que iban a cruzar, sin embargo, una de ellas “se arrepintió” y soltó a la víctima.

A unos cinco metros del cuerpo quedó un bulto color café, en cuyo interior había una rosa roja. Sus zapatos quedaron a varios metros.

Del lugar original del impacto hasta donde quedó el cadáver había unos 50 metros, la camioneta quedó a unos 15 metros del cuerpo.

Personal se la SSP, acordonó el lugar para las diligencias de la Fiscalía y el cadáver fue trasladado al Semefo para la necropsia de ley.

La autopsia reveló que la causa de la muerte fue traumatismo craneoencefálico severo y múltiples fracturas. El guiador fue detenido y puesto a disposición de la Fiscalía, aunque al no ser delito grave, en las próximas horas recuperaría su libertad tras el pago de una garantía económica.

El proceso por homicidio culposo lo llevaría en libertad, aunque también se puede dar la posibilidad de que lleguen a un acuerdo con la familia y se otorgue el perdón con ello se extinguiría la acción penal.

En Ticul, terrible muerte tuvo el motociclista Santos Sebastián Gil González, de 57 años de edad, al ser atropellado por un camión que transportaba pollos.

El trágico accidente ocurrió ayer alrededor de las 11 de la mañana en la carretera del Mundo Maya Mérida-Chetumal, tramo Teabo-Tekit, a la altura del entronque a Chumayel.

El infortunado transitaba en una motocicleta Italika color negra de Norte a Sur, pero al llegar al entronque de Chumayel, intentó cruzar del lado izquierdo para dirigirse a poblado pero no percató del camión pesado placas NH-01-H, conducido por Santiago Montejo Maldonado, de 56 años de edad.

El chofer habría intentado esquivarlo, pero impactó la moto y al caer su guiador, le pasaron las llantas encima.

El infortunado motociclista, originario de Tekit, pero avecinado en Chumayel, donde vivía con su esposa e hijos, falleció de forma instantánea al explotarle el estómago.

Al lugar acudieron familiares del occiso y no daban crédito de lo ocurrido; entraron en crisis nerviosa.

El cuerpo fue levantado tres horas después.

No sabían que murió

El tercer fallecimiento ocurrió también en Ticul: el bebedor consuetudinario Mario Alfonso Pacheco González, de 63 años de edad, (a) “Caballo”, fue hallado muerto en la acera de la calle 13 entre 28 y 30 del barrio de la Mejorada.

De acuerdo con testigos “Caballo” era aficionado al alcohol barato y se encontraba tirado desde la madrugada, pero nadie se imaginó que había fallecido.

Alrededor de las 8 de la mañana, sus familiares Aída María Navarrete Ávila, de 60 años de edad y pareja del difunto, fue quien se percató de que no se movía y llamó a la Policía Municipal.— David Chan Caamal/Sergio Iván Chi Chi

 

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