200 adultos y mil “springbreakers” invaden la playa
PROGRESO.— Una multitud de “springbreakers” invadió desde temprano la playa del malecón ayer jueves, en animada y concurrida jornada turística del tercer crucero de la semana, el “Carnival Triumph”, que dejó buena derrama económica de dólares en la playa y el tianguis artesanal.
Procedente de Cozumel, el “Triumph” llegó con 3,465 pasajeros a las 7:41 a.m. y zarpó a las 4 p.m.
Los jóvenes fueron los primeros en llegar a la playa del malecón.
A las 9 de la mañana llegó el primer autobús con 50 “springbreakers” y dos horas después unos 250 extranjeros invadían la costa.
Al mediodía unos mil turistas ya estaban en la playa del malecón, los bares de la calle 80 entre 21 y 23 y el tianguis artesanal.
Masajistas, tour operadores, meseros, vendedores, trovadores y artesanos, entre otros prestadores de servicios, comentaron que el turismo extranjero llegó de 9 de la mañana a 3 de la tarde, que en esas seis horas arribaron al menos 1,200 pasajeros al malecón y que la llegada de grupos fue constante, unos se iban y otros llegaban.
Los prestadores de servicios dijeron que el “Triumph” fue el mejor crucero de la semana y superó al “Carnival Valor”, que llegó el martes.
Indicaron que incluso superaría al “Vision of the Seas”, que arriba hoy viernes a las 5 a.m. de Galveston, Texas, y zarpa a las 3 p.m.
Los “springbreakers”, poco más de 1,000, se apoderaron de la playa del malecón y de la playa concesionada a un restaurante ubicado a la altura de la calle 54, en el oriente de la ciudad.
Los jóvenes llegaron por grupos; el más numeroso, de unos 250 turistas, arribó a las 9 de la mañana y se retiró a las 12 horas. Media hora después, llegó un grupo de 200 pasajeros jóvenes a bordo de autobuses de turismo.
Otros “springbreakers” arribaron en camiones de la empresa AutoProgreso, que hace traslados del puerto de altura a su terminal de la calle 82 con 29 y al tianguis artesanal, donde varios grupos compraron paquetes para viajar a cenotes, Telchac y zonas arqueológicas.
Turistas adultos fueron los que compraron artesanías.
Algunas parejas con hijos estuvieron en la playa, donde jugaron en la arena.
Las pasajeras, a su vez, se pasaron el día recostadas en camastros y en la playa.
Una asiática, en un grupo de tres pasajeras, rechazó los servicios y productos que les ofrecieron meseros, vendedores y trovadores. En actitud molesta, dijo varias veces: “No pictures”.
“Hay una chinita en la playa que se molesta cuando ve la cámara fotográfica, pide que no tomen fotos”, comentaron varios meseros.
Las demás pasajeras, en cambio, hasta posaron para que las fotografíen.— GABINO TZEC VALLE
