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En Oxkutzcab y Tekax hay quejas por sendas fallas

TEKAX.— Miles de litros de agua se desperdician en la calle 63 con 50, a la orilla del cerro, y de acuerdo con vecinos ese problema tiene más de un año, cuando se averió la válvula de control.

Señalan que la falla afecta a unas 40 familias.

Carlos Carrillo Góngora, uno de los quejosos, explica que desde hace unos siete años el tanque que encuentra frente a la capilla de La Ermita se utiliza para abastecer a las familias del sector.

—Antes que se presente la fuga, el operador solo abría la llave unas dos horas para alimentar las tomas, pero desde hace poco más de un año ésta se tiene que abrir al menos unas cuatro horas por la fuga que se presenta.

Por los miles de litros que agua que se desperdician a diario, durante el tiempo que está abierta la válvula, se forma un pequeño río y el agua va directo a una hondonada, de manera que no se forman charcos.

A pesar que se ha solicitado al regidor de Agua Potable, Jesús Buenfil Dorantes, resolver el problema, no ha habido respuesta satisfactoria, sostiene.

—Mientras tanto el vital líquido se pierde sin control, contradiciendo a los diversos programas de las autoridades municipales para inculcar la cultura del cuidado del agua —puntualiza.

En Oxkutzcab, Pedro Briceño López, vecino de la colonia Esperanza, se queja porque personal del Departamento de Agua Potable no ha reparado una fuga de agua que afecta su domicilio desde hace dos semanas, y además, asegura que lo amenazaron con cancelar la toma de agua de su casa si hace pública su molestia.

La fuga se encuentra en la calle 39 entre 44 y 46, donde, de acuerdo con el quejoso, se desperdician decenas de litros de agua y se produce un encharcamiento que afecta a unos 10 predios.

Señala que el agua deteriora el pavimento y con el paso de vehículos motorizados la calle ya presenta varios baches enormes.

Briceño López agrega que ya reportó la fuga en reiteradas ocasiones al departamento de Agua Potable municipal y que anteayer miércoles acudió a la dependencia para saber cuándo repararían la fuga.

Les indicó a los empleados que si no atendían su demanda iba denunciar públicamente el problema. Pero, según su versión, el jefe de fontaneros, Emilio López Briceño, lo amenazó diciéndole que si lo pública en algún periódico le iban a cancelar la toma de agua potable de su domicilio.— Jesús Bacab Chulim DiariodeYucatan

 

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