Continuará con su ministerio en la iglesia de Umán
Comunidades
PROGRESO.— Entre aplausos, lágrimas, un pastel y mariachi, el padre Francisco Mukul Domínguez, párroco de la Purísima Concepción y San José, se despidió ayer de cientos de feligreses.
El padre ofició una misa anteayer, acompañado de los vicarios Aarón Esteban Sánchez Bobadilla, Ricardo Esteban López y el diácono permanente José Melquiades Chan Díaz.
El sacerdote continuará su ministerio en Umán, a partir del martes 19, al asumir la parroquia de San Francisco de Asís.
Jóvenes, niños y adultos le desearon lo mejor en su nueva encomienda y se tomaron fotografías con el padre Francisco para conservarlas como recuerdo.
Al terminar la misa el párroco cortó su pastel de despedida y un mariachi interpretó varias canciones, entre las que estuvieron “El Rey”, “Amigo”, “Si nos dejan” y “Las Golondrinas”, que hicieron llorar a los presentes e incluso al padre.
“Me voy a Umán con el calor humano de la gente de Progreso y sus comisarías”, dijo el sacerdote, quien entregará mañana la parroquia al padre Óscar Cetina Vega, a quien se le recibirá a las 6 de la tarde y caminará hasta la iglesia de la Purísima Concepción y San José.
El padre dio gracias a todos los que durante seis años colaboraron con él.— G.T.V.
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