Fieles entran con los 3 santos óleos a la parroquia San Francisco de Asís

Pregón del amor

Católicos de Hunucmá y Umán participaron anteanoche miércoles en la procesión y misa de recepción y bendición de los santos óleos.

En Hunucmá, encabezados por el párroco, Javier Castillo Domínguez, y los grupos pastorales de la parroquia, los fieles en procesión partieron del albergue de adultos mayores.

A las 7:30 p.m., llegaron a la puerta de la céntrica parroquia San Francisco de Asís, donde los portadores entregaron los santos óleos al padre Castillo Domínguez.

El sacerdote los bendijo y depositó en una mesa y ofició la misa crismal.

En la homilía, el párroco dijo que no debemos imitar a Judas, quien por un puñado de monedas vendió y traicionó a Jesús.

“Muchas veces, por odio, rencor, traicionamos a nuestros amigos”, expresó.

“Debemos pregonar el mundo de amor; olvidarnos del odio, la maldad y los rencores contra nuestros semejantes”, añadió.

“Pidamos a Jesús en estos días santos que nos ilumine y nos bendiga para ser buenos cristianos.

“No hay que olvidar que el amor lo aprendemos en nuestros hogares, de nuestros padres, y lo terminamos de aprender en la iglesia de Cristo”, destacó.

En el ofertorio, los fieles donaron cirios pascuales, vino y hostias.

En Umán, a las 7 de la noche, decenas de feligreses se reunieron en la capilla de Guadalupe y, tras recibir los santos óleos, salieron en procesión a la céntrica parroquia San Francisco de Asís, encabezados por el párroco, Francisco Mukul Domínguez, y el vicario Daniel Ortiz.

“Es un gusto que estén participando, porque es importante vivir en comunidad en estos días santos”, dijo el padre Mukul Domínguez.

“Los santos óleos, que son el de los enfermos, el catacúmeno y el santo crisma, se ponen en diferentes momentos de nuestra vida y son una forma en la que Dios nos acompaña a lo largo de nuestra vida”, recordó.

“Los santos óleos de los enfermos no significa que es para bien morir, sino para dar salud; no tienen que esperar a que una persona esté muriendo para ponerlos”, dijo.— Jorge Castilla Franco/ Carolina Uc Quintal

Óleo de los catecúmenos

Se bendice, da el contacto con Dios. Se pone justo antes del Bautismo, que es la liberación del pecado.

Óleo de los enfermos

Se bendice. Tiene la fuerza de dar sanación.

Santo Crisma

Se consagra, da el Espíritu Santo. Se pone en el Bautismo (cabeza), Confirmación (frente) y en la Ordenación Sacerdotal.

Fuente: www.esglesiabarcelona.cat

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