Es el convento de Izamal un imán de guadalupanos
En la penúltima jornada de peregrinos guadalupanos, el convento de Izamal lució lleno de antorchistas.
Ayer miércoles se observó a guadalupanos con camisetas que los identificaron como oriundos de Kinchil, de Hunucmá (llegaron en un autobús), Tahmek, Tinum, San Francisco (comisaría de Tinum), Chichimilá, Xuilub (Espita), Xcohuó (Valladolid), Hunukú (Temozón), Conkal y Kantunilkín (cabecera de Lázaro Cárdenas, Quintana Roo).
Un grupo de antorchistas de Dzitás, antes de retornar a su comunidad, vistió con un hipil a su imagen de la Virgen de Guadalupe.
Antorchistas de Acanceh informaron que en $1,220 compraron seis imágenes de la Virgen de Guadalupe y una de San Judas Tadeo.
Igual llamó la atención un niño de Uayma vestido como San Juan Diego.
En el patio del convento algunas familias improvisaron campamentos. Algunos peregrinos durmieron sobre cartón que consiguieron en los comercios y otros, junto a sus bicicletas que juntaron.
Ayer, por sexto día, siguió la racha de buenas ventas que se inicio el viernes 6, en vísperas del festejo de la Virgen de la Concepción.
Por ejemplo, muchos guadalupanos compraron playeras tricolores con la imagen de la Virgen de Guadalupe.
En Hunucmá, el grupo de antorchistas “Santiago”, con 35 años de cumplir su promesa a la Virgen de Guadalupe, partió ayer de la céntrica parroquia a Progreso, de donde retornará hoy corriendo con la antorcha.
En otro autobús partió, de la misma iglesia, el grupo “Milagros Guadalupanos” con destino a Muna.
En Seyé, como promesa guadalupana de cada año, las familias Noh Dzul y Noh Canul pusieron ayer a las puertas de su casa, en la calle 28 con 27, entrada de la comunidad, botellas de agua fresca y sandwiches para los peregrinos antorchistas.
“Si necesitan descansar les damos un lugar donde pueden hacerlo”, dijo una mujer de la familia Noh Dzul.
“Desde hoy 11 de diciembre y todo el día de mañana brindamos un poco de lo que la Virgen nos da”, agregó.
En Dzilam González, 11 antorchistas de San Pedro Chacabal, Motul, visitaron ayer a las 12:30 p.m. la parroquia de la comunidad.
Los jóvenes dijeron que peregrinan a Dzilam de Bravo y algunas personas que conocen el camino les ofrecen agua, caldo de pollo y hasta dinero para víveres.
En la misma comunidad, por tercer año seguido, Ofelia Herrera Martín instaló desde anteanoche un comedor para los antorchistas; regala pan dulce, café y refrescos.
“Agradezco a la Virgen de Guadalupe por las fuerzas que me da; junto con mi familia, se hacen estas actividades”, dijo la devota.
“Esta mañana arribó toda una familia que por más de 15 años corre para cumplir la promesa que nos dé vida y salud”, añadió.
“Le damos gracias a la Virgen Morena, hay familias que nos dan víveres y otros nos reciben con alimentos para toda nuestra familia, venimos de Moctezuma, Izamal, hasta llegar a Dzilam González”, dijo a su vez Reina Patricia.— José Candelario Pech Ku/ Jorge Castilla Franco/ Juan Manuel Chapa Cantú
