Jovencitas de Motul le dan de comer a la fauna
MOTUL.— Tres jóvenes deciden poner manos a la obra y recorren las calles de la ciudad para alimentar perros y gatos abandonados; en poco tiempo se le han sumado otros jóvenes y juntan dinero recolectando envases pet y latas para vender y comprar el alimento que dan a los animales callejeros.
Lo que inició en una plática después de la escuela a finales de noviembre se convirtió en una idea y finalmente en una obra para ayudar a decenas de canes y felinos abandonados en la calle.
Las tres adolescentes son: Dara Saraí Abán Puc, Laura Elizabeth Canché Balam, Luisa Montserrat Kuk, Cauich, todas de 15 años de edad.
La buena obra es avalada por los padres de familia quienes también colaboraron con las adolescentes al igual que otros compañeros de su escuela, entre ellos María Fernanda Chalé Hernández, Miguel Aguilar Fernández, Jaret Alexandro May Pool y “Diana Laura”. En estas últimas semana los adolescentes ya han recorrido varias colonias de la ciudad y llevan registro de los animalitos que alimentan.
“Quisiéramos poder llevarlos a nuestras casas, pero son muchos”, dice Saraí Abán quien cuenta con gatos y perros en su hogar.
“La verdad nos conformamos con solamente que nos muevan su colita”, dice Laura Elizabeth, quien tiene en su casa dos canes y afirma que los padres de familia están muy orgullosos de estas acciones en pro de los animalitos.
Ante la pregunta del reportero sobre si les han hecho daño los canes ellas respondieron que no, sin embargo, señalaron que las han mal mirado algunas personas y les han dicho que no deben alimentar a los perros porque pueden aparecer muchos por la colonia.
Las jóvenes señalaron que valoran más las cosas al ver que existen casos en que no se tiene muchas veces oportunidad de comer y tener que pasar frío, tomando en cuenta que no puedes pedirlo y puedes terminar sufriendo violencia por parte de personas que no entienden que esos animales fueron abandonados por sus dueños.
“No es justo que los abandonen, ellos estén en su derecho de ser felices”, dice Sarai Abán.— MIGUEL ÁNGEL CÁRDENAS PECH
