Exigen justicia por presunto homicidio de un progreseño
PROGRESO.— Con gritos de “justicia, justicia”, “entreguen el cuerpo de Gaspar Avelino”, “policías asesinos”, “Julián Zacarías ayúdanos” y “mataron a mi papá”, hijas, hermanas, amigos y demás familiares del pacotillero Gaspar Avelino Sulub Cimé protestaron ayer jueves en la mañana ante Palacio Municipal por el presunto homicidio policíaco.
Al llegar a Palacio, el alcalde Julián Zacarías Curi los escuchó y les dijo que el caso es 100% estatal porque Sulub Cimé fue detenido por policías de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) del Estado, no municipales.
Como anunciaron un día antes, los deudos se reunieron en el parque principal y minutos antes de las 8 a.m. iniciaron una marcha exhibiendo pancartas y gritando que la SSP mató a Sulub Cimé, quien el 4 de enero cumplió 45 años de edad.
El grupo caminó alrededor del parque, pasó frente a la parroquia La Purísima Concepción y San José, el sitio de taxis y se plantaron frente al Palacio Municipal, donde policías municipales que estaban de guardia y custodiaban el acceso a la planta alta tomaron fotos y grabaron vídeos.
Sulub Canché fue detenido el lunes de Carnaval a las 10:30 de la noche en este puerto. Anteayer, su viuda, Cindy Citlaly Aménica Pérez, dijo que a las 6 a.m. del martes de Carnaval en la Fiscalía del Estado ubicada en el Anillo Periférico de Mérida le dijeron que él “acaba de morir de un infarto”.
Ayer, en la protesta, María Sulub Cimé expresó: “No nos han entregado el cuerpo de mi hermano, porque no aceptamos el dictamen de la Fiscalía, primero nos dicen que murió por un infarto cardiaco y luego que fue por broncoaspiración.
“Nos ponen como condición para que entreguen el cadáver que aceptemos y firmemos de conformidad que Gaspar murió por broncoaspiración, pero eso no es cierto porque lo mataron”.
Dafne Sulub Ramírez, a su vez, indicó que tanto en la Fiscalía como en la SSP no les quieren informar del motivo de la detención de su padre, de qué lo acusaban.
En las pancartas mostraron fotos de Sulub Canché sometido por policías municipales o estatales.
“Lobo Arceo”
“Pagarás comandante Lobo Arceo por su asesinato”, “no estamos en guerra, estamos unidos”, “malditos policías que empuñan su arma contra el pueblo”, “si no hay justicia para el pueblo, que no haya paz para el gobierno, basta las muertes”, “que muera la corrupción no el pueblo” se leyó en las pancartas.
Los manifestantes gritaron ante Palacio que piden justicia, “ayúdanos Julián, aquí está la gente que votó por ti, solo queremos justicia, el cuerpo de mi hermano, queremos que paguen los policías asesinos”.
“Salte Zacarías, Julián da la cara, da respuesta a todo lo que pasa, queremos recuperar el cuerpo de mi hermano para darle sepultura” fue otro de los gritos.
Poco después que los deudos se plantaron ante Palacio, una empleada municipal les dijo que una comisión de cinco personas sería recibida por el alcalde.
Así que subieron, pero luego el director de la Policía Municipal, Emilio Caamal Gutiérrez, les dijo que podían entrar todos.
Los uniformados no permitieron el acceso de los reporteros. “Son órdenes de arriba”, dijo un policía.
Pero 15 minutos después, los deudos bajaron del Palacio porque no estaba el alcalde y nadie los atendió.
Plantados de nuevo ante Palacio, arreciaron sus gritos de exigencia de justicia.
“Julián tocaste las puertas de nuestras casas para pedir nuestro voto, ¿por qué no bajas para hablar con nosotros? Da la cara”, le gritaron al primer edil.
Minutos después Zacarías Curi llegó y, en la calle, los deudos de Sulub Cimé lo rodearon y le dijeron que él fue detenido arbitrariamente y asesinado por agentes estatales, y ahora no les quieren entregar el cuerpo para que le den sepultura.
Dafne y Flora le indicaron al alcalde que quieren justicia porque “a mi papá lo mataron los policías”.
“Julián, solo queremos justicia, que los policías responsables de esta muerte (paguen con la sanción de ley), que no sea una (muerte por homicidio) más, el pueblo te apoyó, ahora apóyanos, se que nada me va a devolver a mi padre”, expresó Flora Sulub en medio del llanto.
“Haz limpieza de tu gente porque no tienes policías, sino asesinos”, le dijeron a Zacarías Curi.
Flores Moo y Saidén
Los familiares insistieron en acusar al comandante Carlos Eduardo Flores Moo (quien fue director de la Policía Municipal de Progreso de 2012 a 2015 y en 2018 fue director de la Policía Estatal Investigadora, PEI, de la SSP) y de señalar también al comandante Luis Felipe Saidén Ojeda, titular de la SSP.
Reiteraron que los policías municipales acosaban constantemente a Sulub Cimé y se quejaron de que no hay algún policía detenido por la muerte de Sulub Cimé.
“En Progreso nos enfrentamos a gente que saca machete, roba tu casa, que tira droga, no se puede ser cortés con ellos”, les replicó el alcalde a los deudos.
“Pero nadie los obliga a comprar, ni merecen morir así”, reviraron los deudos de Sulub Cimé, en alusión a que él estuvo en la cárcel por narcomenudeo y desde que salió en junio de 2019 fue acosado por policías.
“Que responda Saidén, son sus comandantes, también está el comandante Cobra (nombre en clave de Caamal Gutiérrez). Investiga a tus hombres”, le insistieron los familiares al alcalde.
Zacarías Curi les respondió que el caso es 100% estatal, no están involucrados los policías municipales.
“Pero cuando se trate de esos casos (municipales) estén seguros que voy a tomar cartas en el asunto”, aseguró Zacarías Curi, a pesar de que hace ocho meses, en junio de 2019, reinstaló a Caamal Gutiérrez tras ser acusado de robar con otros policías una moto en una casa de la Madero en esta ciudad.
El alcalde dijo a los familiares que hablará con el fiscal (estatal, Wílbert Antonio Cetina Arjona) para agilizar la entrega del cuerpo y ver que se investigue.
Les aseguró que cuentan con su apoyo como presidente municipal.
La manifestación concluyó a las 9 de la mañana.
Durante la protesta, los deudos dijeron que les ofrecieron entregarles el cuerpo a las 3 p.m. de ayer.
Pero horas después informaron que se los entregarían a las 6 de la tarde.
Los familiares indicaron que velarán a Sulub Cimé en la casa familiar, en la calle 37 entre 88 y 90 de la colonia Canul Reyes en este puerto, y lo sepultarían hoy viernes, después de misa de 7 de la mañana.— Gabino Tzec Valle
Detención en Progreso
Anteayer, Dafne Sulub y Glendy Sulub, hija y hermana de Gaspar Avelino Sulub Cimé, relataron que el lunes de Carnaval a las 10:30 p.m. en la calle 21 con 54 de la colonia Ismael García en Progreso, una patrulla estatal le cerró el paso al Uber que abordaron Sulub Cimé, su pareja, Cindy Citlaly Aménica Pérez, y los hijos de ella: un niño de 11 años, a quien le apuntaron con una pistola, y una niña de 9 años, enferma.
Violencia y en pandilla
A Sulub Cimé le ordenaron que baje y él les preguntó el motivo de su detención; como no se lo dijeron se aferró al volante y unos 10 agentes lo sometieron, uno le cruzó un brazo en el cuello y lo estranguló hasta que se soltó.
La Fiscalía en Mérida
Cindy Aménica dijo que a ella y sus hijos los llevaron a la base Pescador de la SSP en Progreso y de ahí a la Fiscalía del Estado en Mérida, donde vio a Avelino vivo en una camioneta de la SSP y a ellos los llevaron a un cuarto, donde policías varones los revisaron. A las 6 a.m. una persona le dijo que Avelino “acaba de morir de un infarto”. A las 10 a.m. la subieron a un vehículo para llevarla a su casa en Progreso, pero en el camino el chofer recibió un llamado y retornaron a la Fiscalía, de ahí la llevaron a su casa a la 1 p.m. Hijas del difunto dijeron que su papá tiene el cráneo hundido.
