Deudos protestan en la plaza central de Progreso por la muerte de Gaspar Avelino Sulub Cimé

Silencio sobre la muerte a golpes de un detenido

Sucesos de policía

Por tercer día seguido, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y la Fiscalía General del Estado mantuvieron ayer hermetismo sobre el caso del extinto Gaspar Avelino Sulub Cimé, pacotillero de Progreso que murió cuando estaba bajo responsabilidad de la Policía el martes 25.

Ese mismo martes sus familiares denunciaron a la SSP por homicidio ante la propia Fiscalía en Mérida, luego que en la plancha del Servicio Médico Forense vieron a Sulub Cimé “golpeado de la cara, tiene como sumido la parte del cerebro, tiene moretones en el ojo y en la frente, está muy golpeado. Desde que lo vimos dijimos que esto no es un infarto, lo estropearon”, dijo su hija Aralidne Sulub.

Hasta anoche jueves, la SSP y la Fiscalía, que dependen del Poder Ejecutivo, no contestaron las preguntas planteadas por el Diario.

A la Fiscalía se le preguntó ¿a qué hora tuvieron conocimiento de la muerte de Gaspar Sulub Cimé? ¿cuál es la causa de muerte, según la autopsia? ¿qué ha pasado con los tres policías que la SSP les consignó? y ¿a qué hora fueron consignados?

A la SSP se le preguntó ¿cuál fue el motivo de la detención de Gaspar Sulub Cimé? ¿de qué se le acusaba? ¿había orden de aprehensión? ¿por qué motivo? ¿de qué corporación son los agentes que intervinieron en la detención? y ¿a qué hora y en dónde murió?

Oficialmente, solo se cuenta con un escueto boletín que la SSP difundió el martes, ante la denuncia de los deudos, para informar que Sulub Cimé falleció en una patrulla cuando era llevado a la cárcel y que presentó a tres agentes a la Fiscalía para el deslinde de responsabilidades.

Ayer, ante la insistencia ante la Fiscalía para conocer el reporte de la necropsia, en la dependencia solo dijeron que “aún no está”.

La Fiscalía tampoco informó si determinó el no ejercicio de la acción penal y liberó a los tres policías, o si los turnará a un juez y los acusará de homicidio.

Aunque ayer venció el plazo constitucional de 48 horas para que el Ministerio Público turne a un detenido a un juez, en los juzgados de Control en Mérida y Progreso no hay ni hubo ayer audiencia relacionada con el caso.

La SSP, a su vez, no ha emitido un comunicado complementario de lo sucedido, tras el escueto boletín.

Al relatar anteayer cómo ocurrió la detención de Sulub Cimé, Cindy Citlaly Aménica Pérez, su pareja, dijo que fue la noche del lunes 24, cuando al Uber donde ellos y los dos hijos de ella viajaban les “cerró el paso una camioneta de la SSP, de la que bajaron dos agentes con pantalón de camuflaje gris y playera negra”, que coincide con el uniforme de la Policía Municipal, pero la SSP dijo que ella lo detuvo.

Ayer en la mañana, deudos de Sulub Cimé protestaron ante el Palacio de Progreso y le exigieron justicia al alcalde Julián Zacarías Curi.

Ayer mismo, a la 1 p.m. en un parque de Mérida, agentes que llegaron en tres patrullas detuvieron a golpes a un joven y se lo llevaron vomitando, según testigos.

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