Se lleva productos comestibles en plena emergencia
TIZIMÍN.— El robo protagonizado por Dulce María Balam Góngora causa la preocupación entre la sociedad tizimileña por la posibilidad de estar ligado con la crisis económica que genera la etapa de contingencia sanitaria por el Covid-19.
Miembros de la sociedad civil se unieron para apoyar a la familia de la detenida, pues la mujer ya había pisado la Fiscalía tras la denuncia interpuesta por el personal de la cadena de tiendas.
Varios voluntarios ofrecieron incluso pagar lo que fuera necesario para que dejaran en libertad a Dulce Balam, pero los representantes de la tienda se desistían a llegar a un acuerdo.
Incluso, en un principio el personal de la cadena de tiendas accedió a que se pague lo que corresponde a la ley de acuerdo al monto de lo robado, que fue de 215 pesos, en este caso lo solicitado superaba los $2,000, pero se opusieron y a cambio pedían justicia y que la mujer sea consignada.
Los hechos
Personal de la tienda descubrió a la mujer de 52 años de edad cuando quería salir con los artículos sin pagar.
Los trabajadores dieron aviso a agentes municipales, quienes la llevaron a los separos.
Dulce Balam es vecina del fraccionamiento Fovisste y alegó que no tenía dinero para pagar las botellas de yogur, detergente líquido, pasta para dientes y carne de pollo que intentó hurtar.
Los empleados dieron a conocer que la acusada trató de evadir las cajas y salir del supermercado ubicado en la calle 50 entre 45 y 47 del Centro, pero no faltó quien se diera cuenta que no había pagado y la reportaron.
Ayer jueves por la mañana el licenciado Filiberto Arjona Canul, apoyado de otros defensores jurídicos, presentaron por escrito una petición de no ejercicio de la acción penal con el fin que dejen en libertad a la detenida, pero su liberación se prolongó hasta la tarde.
El abogado Arjona Canul señaló que la ley prevé casos excepcionales de no sanción a la personas que por necesidad de alimentos y salud incurran en este tipo de ilícitos.
Añadió que en este caso la señora es acusada de robar productos como jamón, yogurs y una pieza de pollo que por su naturaleza fue para satisfacer necesidades de alimentación, así como otros productos como el detergente que es necesario por la contingencia sanitaria que existe.
Las diligencias que tuvo que pasar la familia provocaron incluso la intervención de autoridades municipales y hasta de diputados locales, quienes agilizaron la liberación de la acusada.
Debate
El caso en las redes sociales también fue motivo de polémica, pues hubo usuarios que señalaron que no era la primera vez que la mujer cometía ese tipo de delitos e incluso dijeron que había antecedentes en una tienda de abarrotes, pero los propietarios del negocio la perdonaron y no llegó a la Policía Municipal su caso.— WENDY UCÁN CHAN
