Su trato especial le valió el cariño de sus alumnos
PETO.— La noticia de la muerte de la maestra María de los Ángeles Sánchez Montero, de 58 años de edad, generó tristeza en cientos de petuleños que la conocieron y admiraban por la labor docente que realizó toda su vida.
Siempre se preocupó porque sus alumnos estuvieran bien y por eso era apreciada en la población y sus alumnos la admiraban por su arduo trabajo.
La finada maestra era originaria de Mérida y llegó a la villa a mediados de los años 70; estudio la secundaria en la Escuela Estatal No. 14. Posteriormente cursó la preparatoria en el plantel “Doctor Florencio Sánchez Esquivel” y concluyó sus estudios en Mérida.
Fue directora y fundadora la secundaria del municipio de Chacsinkín, y también enseñó en la secundaria “Pilar Victoria y Victoria”.
Su esposo, el profesor Arturo Rodríguez Sabido, quien es cronista de la población, informó que a menudo sus alumnos iban a visitarla y agradecerle por apoyarlos.
“Desde hace nueve meses mi esposa se enfermó y sus alumnos y exalumnos venían a visitarla para darle palabras de aliento. Los jóvenes venían en grupo para verla en la casa.
“Dejó de trabajar porque su salud ya no le permitía continuar, siempre tuvo la ilusión de regresar. Ella cumplía con todo el perfil docente. Siempre se preocupaba porque sus alumnos estuvieran bien, incluso a costa de su propio bienestar, pues era parte de su naturaleza.
“Hace nueve meses le diagnosticaron insuficiencia renal y poco a poco se fue apagando, la enfermedad le afecto los pulmones, el corazón y otros órganos.
Rodríguez Sabido señaló que anteayer viernes el último recurso médico para ella era intubarla y tratar de reanimarla, pero falleció a las 2 de la tarde ese día.
“Desde que se supo el fallecimiento de la maestra, hemos recibido muestras de afecto de cientos de personas, que la apreciaban. No nos sentimos solos, nos sentimos confundidos. El mejor homenaje que podemos hacerle es saber sobreponernos y seguir adelante, porque en los momentos difíciles ella siempre nos motivó a seguir adelante.— MIGUEL MOO GÓNGORA
De un vistazo
Admiración
María de los Ángeles Sánchez Montero trabajó en la docencia por 33 años y durante ese tiempo sus alumnos la apreciaban por la manera en la que ella los trataba.
Corazón petuleño
De acuerdo con su esposo, Arturo Rodríguez Sabido, a pesar de que la maestra llegó en la adolescencia a Peto, siempre se sintió orgullosa de ser petuleña.
Cremación
El cuerpo de la educadora fue cremado ayer y sus cenizas serán traídas a Peto para darle sepultura. Le sobreviven sus hijos, Jorge y Luis Arturo; esposo, y nietos Rubén Arturo, Adriana Guadalupe y Ángeles Jimena.
