Los pescadores que acudieron a cobrar en Progreso el apoyo de Bienpesca

No guardan la sana distancia en algunos negocios, en la reactivación comercial

Con la reapertura de negocios por la “Ola 1” dispuesta por el gobierno del Estado, como parte de la reactivación económica tras la cuarentena por la pandemia del Covid-19, numerosos establecimientos, sin ser esenciales, reanudaron operaciones en los municipios con el consentimiento de los Ayuntamientos.

Si bien en la mayoría de los establecimientos que retomaron actividades se aplican las medidas básicas de higiene, hay algunos en los que los encargados o dueños dejan la sana distancia a la elección de los clientes, con lo que se registran aglomeraciones, con el riesgo de que se disparen los contagios de la enfermedad.

Esa situación se observó en Ticul, en algunos establecimientos de bebidas alcohólicas, en las que por momentos se juntaron las personas, a pesar que la disposición estatal es que el servicio sea a domicilio.

En el oriente del Estado, en Tinum, donde antes los hoteles no eran suficientes para dar alojamiento a los turistas que llegan a Chichén Itzá, ahora, aunque ya pueden reabrir al 25% prefieren no hacerlo en tanto no se reactiven las visitas.

En Chichimilá y Temozón, comunidades cercanas a Valladolid, se mantiene la “ley seca” hasta el día 15, pero en el caso de los negocios ya fueron autorizados que abran sus puertas los no esenciales, a fin de reactivar la economía en cada una de esas comunidades.

En Progreso las aglomeraciones ocurren en las oficinas de Telecomm, a donde decenas de pescadores acuden a cobrar el apoyo federal de Bienpesca.— Megamedia

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