Integrantes del ballet folclórico Corona de Luna

Festejo distinto de aniversario de un ballet por el virus

PETO.— El ballet folclórico Corona de Luna, dirigida por la maestra Marisa Ávila Moreno, cumple 10 años mañana y surgió con la finalidad de promover las actividades socioculturales en la comunidad y ofrecerle a los niños, jóvenes y adultos un espacio de sano esparcimiento en el que se sientan orgullosos de sus raíces y tradiciones.

Con motivo de su décimo aniversario, ayer los integrantes del grupo subieron vídeos y fotografías de sus experiencias y presentaciones del ballet.

Debido a la contingencia por el coronavirus no pudieron celebrar como en años anteriores; sin embargo, la mentora señaló que espera que pronto termine la pandemia para regresar a los escenarios.

Informó que el resto del mes compartirán más vídeos de sus presentaciones en este municipio y otras ciudades. Corona de Luna cuenta con 46 los integrantes en tres categorías, la infantil, juvenil y la titular.

“Hace 10 años me nació la inquietud de formar el grupo debido a que faltaban espacios donde se puedan promover la cultura y actividades para que los niños, jóvenes y adultos puedan ocupar su tiempo libre”, recordó Marisa Ávila.

“En un principio solo habían cuatro integrantes en el grupo y comenzamos con la estampa de Yucatán, posteriormente se sumaron alumnos y practicamos los bailables de diferentes estados de la República Mexicana”, agregó.

Explicó que formar parte del ballet tiene muchas ventajas, pues además de promover los valores, los bailarines adquieren seguridad, de tal manera que se sienten libres cuando están en el escenario.

La mayor satisfacción de la mentora es percatarse de valores cimentados en el grupo, donde prevalece la humildad, solidaridad, el compañerismo, amor al prójimo y la seguridad en ellos mismos.

“La expresión que tienen en sus rostros en cada presentación, sin duda es lo máximo, ver cómo se desenvuelven y disfrutan cada momento es la mejor satisfacción que uno puede tener como persona”, enfatizó.

“Los padres de familia siempre han apoyado, incluso asisten en cada presentación de sus hijos y eso al mismo tiempo es motivante”, abundó la danzante.

La maestra tiene dos hijos que también se están integrando al ballet, lo cual la llena de orgullo porque les está mostrando un poco de la riqueza cultural del país.

Finalmente señaló que el ballet sigue practicando en sesiones en línea, ya que debido a la pandemia no se pueden reunir; sin embargo, anunció que tiene una sorpresa para las familias de la villa, pues en redes sociales compartirán vídeos.— MIGUEL ÁNGEL MOO GÓNGORA

 

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