El ciclón inunda carreteras y corta la luz y el teléfono
TIZIMÍN.— Desde la tarde del sábado y hasta ayer domingo, miles de familias permanecen incomunicadas debido a que los vientos de la tormenta tropical “Gamma” tiraron árboles que, a su vez, dañaron postes y cables de electricidad y telefonía.
Usuarios de redes sociales averiguaban ayer cómo se encontraban sus familiares que residen en los puertos de Río Lagartos, San Felipe, Las Coloradas, El Cuyo y comisarías cercanas, debido a que no se pueden comunicar con ellos vía celular.
Los fuertes vientos también derribaron árboles en las carreteras. Poco a poco, son retirados por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado.
Pero en lo que no pueden ayudar es en restablecer el fluido de la electricidad; al no contar con este servicio, los vecinos tampoco cuentan con señal telefónica.
Los puertos no fueron los únicos que se quedaron sin energía eléctrica, sino también un amplio sector de esta ciudad debido a la caída de postes, tanto de la CFE como de teléfonos, y árboles, que reventaron los cables.
En algunas zonas, los servicios se reanudaron a las pocas horas, pero en la mayor parte de la ciudad lentamente se fueron restableciendo durante ayer domingo.
Eduardo Castro, de Protección Civil estatal, confirmó que en ninguno de los puertos fue necesario desalojar a los pobladores y llevaron a refugios abiertos.
Añadió que la tormenta ocasionó mayores daños en esta ciudad, y no en los puertos, donde se esperaba un mayor impacto.
La mayoría de los los pescadores subió a tierra sus lanchas, para prevenir que las marejadas de “Gamma” las dañen.
No obstante, algunas amanecieron ayer hundidas.
Tampoco hubo necesidad de trasladar a refugios a los habitantes de las comisarías con mayor riesgo de inundaciones, como las que se ubican cerca del puerto de El Cuyo y que en año anteriores sufrieron los estragos de un ciclón que golpeó la tarde del sábado en esta región.
No obstante, por las torrenciales lluvias sabatinas se inundaron tramos carreteros que imposibilitaron el paso de vehículos.
Por ejemplo, el tramo de la entrada a San Juan del Río, por la carretera a Río Lagartos, y la vía de Kikil (comisaría tizimileña) a Panabá, donde solo se podía pasar con vehículos con llantas altas.— Isauro Chi Díaz
