YAXCABÁ.— El párroco de la iglesia de San Francisco de Asís, Manuel Chuc Canté, tuvo anteayer lunes intensa actividad en varias comunidades donde ofició la misa de Todos los Santos.
Tanto en la parroquia como en las capillas donde se celebraron misas por los finados se instaló un altar con fotos de familiares difuntos de los fieles que pudieron asistir a la ceremonia.
Por el protocolo sanitario de prevención de contagios de la pandemias e Covid-19, se puede ocupar hasta el 30% del cupo de una iglesia.
En las misas, el padre dijo que “hoy celebramos el día de nuestros fieles difuntos, nosotros pedimos a Dios que tenga piedad y misericordia por ellos, para que las almas después de su purificación sean llevadas sobre el hombro de Jesús, nuestro buen pastor, para introducirlas al reino de los cielos.
“También esta celebración nos da mucha esperanza porque, como dice el Evangelio, si el grano de trigo sembrando no muere, no puede producir fruto; por eso estamos conscientes que debemos morir de este mundo para que tengamos viva en Cristo Jesús.
“Los hacemos vida”
“Por último, aunque nuestros fieles difuntos no están físicamente con nosotros, sus enseñanzas, sus consejos los hacemos vida y los traemos nuevamente en nuestra presencia, esto nos hace ver que estamos en comunión con ellos.
“Por eso en las celebraciones eucarísticas siempre hay una parte donde se pide por nuestros fieles difuntos”, destacó el párroco.
El presbítero ofició la primera misa de anteayer a las 7 a.m. en la parroquia y luego en las comisarías: a las 9 de la mañana en Tiholop; a las 10 en Huechembalam, a las 11 en San Pedro, al mediodía en Kanacom, a las 5 de la tarde en Kancabzonot, a las 6:30 en Libre Unión y a las 8 p.m. en Tahdzibichén.— José Candelario Pech Ku
