TIZIMÍN.— En la recta final de la aplicación de las vacunas contra el Covid-19, un alboroto se registró en uno de los módulos de aplicación luego que foráneos llegaron a recibir la inmunización.
Desde el mediodía del viernes los coordinadores de la jornada de vacunación ya sabían que les iba a sobrar suficientes dosis, pues era nula la aceptación de los adultos mayores de las comisarías.
En grupos de WhatsApp se comenzó a correr la voz que en la clínica del Issste se aplicaba la dosis a gente foránea, incluso se invitaba a los de la tercera edad de municipios aledaños que pudieran viajar a Tizimín con su identificación oficial y CURP para realizar el trámite y les apliquen el biológico.
Esto ocasionó el descontrol durante la misma tarde del viernes, pues aunque los servidores de la nación y los empleados del Ayuntamiento les dijeron a la gente que había suficientes vacunas, se aglomeraron las personas pensando que se agotaría.
La situación se complicó pues llegó incluso gente de Mérida y se volvió un relajo que no podían controlar; policías municipales tuvieron que dispersar a la gente que estaba aglomerada sin la sana distancia y se acordonó el área para evitar que los familiares de los adultos mayores ingresaran a la zona de espera.
Incluso luego que se aplicaron las dosis aún quedaban, por lo que comenzó a suministrarse a los agentes del Ejército que estaban en custodia de las dosis, servidores de la nación, policías municipales y hasta empleados del Ayuntamiento sin distinción de edades.
La subdelegada regional, Flor Marina Valdés, lamentó que mucha gente siga arraigada a sus creencias de que la vacuna les pueda causar algún mal, lo que implica el desinterés de las personas para ponérsela.
Señaló que por fortuna se agotaron las 9 mil dosis que enviaron y ayer solo se aplicaba un saldo de 60 reactivos a quienes ya tenían cita.
De hecho solo el modulo del Issste se habilitó ayer para la inmunización donde se atendió principalmente a gente del municipio de Panabá.
Hubo personas de más de 70 años de edad a quienes se les tuvo que proporcionar sillas de ruedas pues era casi imposible bajarlas y que caminen por su propio pie hasta el área de vacunación.
Se anunció que mañana lunes continúa la inmunización en Río Lagartos y San Felipe.— WENDY UCÁN CHAN
