Arriba y debajo de estas líneas los asistentes a los oficios del Viernes de Dolores celebrados ayer en la iglesia de San Servacio

Desde redes, en casa, atestiguan oficios religiosos

VALLADOLID.— Las parroquias de San Servacio y San Bernardino de Siena llevaron al cabo sus ceremonias religiosas con motivo del Viernes Santo a través de las redes sociales, pero en el caso de la segunda permitió el acceso al templo de un 30% de su capacidad de feligreses para escuchar de manera presencial el Viacrucis, la celebración de las Siete Palabras y el Santo Oficio.

En el ex convento de San Bernardino de Siena, el Viacrucis se llevó al cabo en el interior del templo con la asistencia del 30% de su capacidad del lugar, pero al mismo tiempo fue transmitido en las redes sociales, de tal modo que las familias tuvieron la oportunidad de participar desde sus respectivas casas.

Al término del Viacrucis se llevó al cabo la celebración de las Siete Palabras y los Santos Oficios correspondientes y más tarde a las siete de la noche se ofició el rosario del Pésame, en el que participaron alrededor de 150 personas que entraron con los debidos protocolos de salud.

En la puerta del templo, un grupo de jóvenes de la pastoral juvenil se encargó de organizar las filas de la gente, a quienes les proporcionaron gel antibacterial y se les tomó la temperatura. Algunos turistas que llegaron al templo se les advirtió que no era día de visita, sino de celebración, de tal modo si querían quedarse podían entrar, por lo que un gran número de ellos lo hizo.

En esta parroquia, hasta en 2019, antes de la pandemia, se llevaban al cabo de manera viviente todas las actividades religiosas, empezando con el Viacrucis que partía desde el barrio de Bacalar y terminaba en las puertas del templo, donde se llevaba al cabo la pasión, muerte y resurrección de Cristo, para lo cual desde meses atrás los jóvenes que participaban realizaban sus ensayos, lo cual no fue posible hacerlo desde el año pasado, precisamente por el Covid-19

Algunos vecinos como la familia Díaz Martín, instaló su altar en el interior del patio de su casa en la que se invitó a varias familias vecinas para que participen, en todas la ceremonias que fuero siguiendo vía Facebook de la parroquia. En el altar se instaló una enorme cruz con Cristo sacrificado.

Hoy sábado a las ocho de la noche, según se informó, se oficiaría la misma de Resurrección, lo cual sería presencial pero con el 30% de la capacidad del templo.

En San Servacio, el Viacrucis se llevó al cabo a través de una estación de radio, por lo que los fieles católicos pudieron seguirlo desde sus casas. En el templo no se llevó al cabo ninguna actividad presencial, solo acudieron algunos visitantes que estuvieron en el interior rezando un rosario.

Por las celebraciones religiosas, el centro de la ciudad permaneció durante el día con regular movimiento de gente y de vehículos. Solo se observó la fluidez de turistas nacionales.

Más turistas

Como se esperaba, desde ayer viernes se notó un fuerte incremento del flujo turístico, de tal modo que los principales beneficiados fueron los locatarios del Bazar Municipal el cual permaneció con un lleno permanente durante el día, así como también los vendedores ambulantes de artesanías que no tuvieron descanso en su actividad.

Hace unos días publicamos que la fluidez de visitantes era notorio, pero se intensificaría en el fin de semana, durante el Viernes Santo y los días que continuarán, ya que todo parece indicar que la gente ya está estresada en sus lugares de origen y ahora que ha bajado la incidencia en los contagios y porque no se han cerrado los puertos del oriente del Estado y las playas de Quintana Roo las familias están saliendo a pasear.

En un recorrido en el centro de la ciudad se observó el Bazar lleno de gente que ocupó todas las mesas disponibles, incluso se vio a personas en espera que desocupen algunas para poder ingerir alimentos.

Efraín Córdoba Salas, un turista que dijo proceder del Estado de Tabasco, comentó que su familia y él ya merecían unas vacaciones, luego de un año sin poder salir de casa, pero primero a través de las redes sociales y las noticias, averiguó si en esta zona habría accesos a los centros turísticos antes de iniciar su viaje.

Al estar enterado que las playas de Quintana Roo y parte de las de Yucatán están accesibles programó su viaje, pero en su itinerario contempló llegar a comer a esta ciudad, debido a que estaba enterado que la gastronomía de esta ciudad es deliciosa, además que no es muy caro como en otros lugares.

Recordó que hace unos cinco años tuvo su primera visita en esta región y le pareció un lugar muy bonito y tranquilo, además que hay muchas cosas por conocer, por lo que ahora que se pudo no dudó en programar otro viaje, incluso aseguró que en el futuro seguramente regresará porque aún hay mucho por conocer.

En el Bazar Municipal, uno de los locatarios comentó que por fortuna les está yendo bien, incluso durante todo el día no han parado con el trabajo, debido a que el flujo de visitantes es constante y las mesas no se quedaron vacías durante el día.

Comentó que ayer viernes fue uno de los mejores días desde que empezaron las vacaciones, y esperaba que así continúen los próximos días para recuperarse de lo que no han podido vender a consecuencia de la pandemia.— Juan Antonio Osorio Osorno

 

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