Algunas áreas se han remozadoen un parador
VALLADOLID.— El parador turístico de los cenotes Xkekén y Samulhá fue construido en la administración de la ex gobernadora Ivonne Ortega Pacheco, y en su momento se informó que se invirtieron alrededor de $35 millones, pero a los pocos meses se comenzó a notar el deterioro, justamente porque no se le dio el mantenimiento correspondiente, según manifestó el ex comisario José León Chan Tamay.
Las diferencias políticas entre grupos de poder en la comisaría de Dzitnup, data desde hace muchos años, ya que debido a los recursos que dejan de utilidad los cenotes eran cuantiosos y para ese entonces lo administraba el comisario en turno y su gente, lo cual despertó la ambición de otros grupos políticos, al grado que hasta se liaban a golpes.
Durante varios años se registraron enfrentamientos en busca del control de la administración de los cenotes, que para ese entonces dejaba una utilidad promedio de $2 millones, lo que convirtió a la comisaría en la única en el municipio en ser independiente del ayuntamiento, pues sus gastos y sus necesidades se subsanaban con los recursos que se obtenían del cenote, incluso hasta alcanzaba para pagar los sueldos de los trabajadores, todos oriundos de la comunidad.
Sin embargo durante la administración del panista Patricio Patrón Laviada, y por los enfrentamientos entre los grupos de la comunidad se decidió expropiar los dos cenotes y se proyectó construir un parador turístico, con una inversión de poco más de $6 millones en ese entonces.
Luego de expropiados los cenotes, la administración estuvo a cargo del comisario en turno que era de extracción priista, por lo que el gobierno del Estado, decidió crear una cooperativa, integrada por panistas, a fin de controlar las utilidades y los gastos.
No le alcanzó el tiempo a la administración del PAN para construir el parador que se proyectó, pero de acuerdo con datos, los recursos se dejaron para que la siguiente administración estatal los aplique.
Sin embargo la administración de Ivonne Ortega no lo hizo enseguida, y cuando se decidió continuar con el plan se informó que serían alrededor de $35 millones la inversión, lo cual se aplicó: construyeron dos áreas, un parador por el lado donde se encuentra el cenote Samulhá que es justamente por donde se compran los boletos para entrar y el otro por lado del cenote Xkekén y se le entregó a Cultur para administrarlo.
En ambos lugares se construyeron 100 locales en cada uno, un área de locales comerciales, otro de un restaurante, entre otras cosas, que al principio comenzaron a funcionar, pero conforme fueron pasando los años, el lugar no recibió mantenimiento.
El ex comisario señaló que el único lugar que ha recibido mantenimiento es la parte donde se compran los boletos, las oficinas y por donde está la parte por donde ingresan los visitantes, pero el resto del parador no se la hecho nada.
El ex comisario explica que desde hace varios años que el lugar está en un deterioro constante, incluso durante los seis años de la pasada administración estatal tampoco se hizo nada y fue cuando se agudizó más el deterioro.
En la presente administración fue cuando empeoró el problema, al grado que se comenzaron a caer los techos de guano y palos, y hasta el momento no se ha hecho nada al respecto. Se habla de un proyecto para el rescate y mantenimiento, pero los artesanos hasta el momento no ven claro sobre el asunto.— Juan Antonio Osorio Osorno
