En ranchos se organizan fiestas multitudinarias
VALLADOLID.— La presencia de personas de Quintana Roo en esta región que llegan para organizar fiestas clandestinas es cada vez más evidente, debido a que en esos lugares existe la presunción de que se convierten en corredores del consumo de alcohol y drogas, motivo por el cual los organizadores lo hacen en predios “escondidos”, incluso ranchos en donde es difícil detectar la comisión de un posible ilícito.
Durante la pandemia, la Policía Municipal detectó un predio de la colonia San Carlos, en donde se llevaba al cabo la venta de bebidas alcohólicas de manera clandestina, en donde incluso se notó la presencia de mujeres que ofrecían su servicio como meseras, pero que en realidad era un trampolín para ejercer la prostitución, y por ello fue clausurado, y los anfitriones, según se averiguó, vienen de Quintana Roo.
Prueba de lo que está pasando, se puso en evidencia el pasado sábado, cuando las autoridades de Quintana Roo, detectaron en Cancún, la salida de dos camionetas tipo Van del fraccionamiento “La Veleta”, lo cual les llamó la atención, y comenzaron a seguirla.
Inspectores de Cofepris fueron los que vieron los vehículos de transporte y comenzaron a seguirlos y luego se les unió la Guardia Nacional, la Policía estatal y otras autoridades de los tres niveles de gobierno, pero se dieron cuenta que la camioneta salía de Cancún rumbo a Yucatán.
Las autoridades de Quintana Roo solo llegaron a la zona limítrofe con Yucatán y retornaron, pero los de Cofepris y la Guardia Nacional, continuaron la persecución a las dos camionetas hasta que llegaron cerca de Chemax, en donde se metieron en un rancho. Las autoridades de salud y los de la Guardia Nacional hicieron lo mismo al ver mucho movimiento de gente en el interior.
De acuerdo con la información obtenida, los asistentes a la fiesta, más de 100 según se calculó, algunos de ellos al ver a las autoridades federales comenzaron a tirar por donde pudieron pequeñas bolsitas cuyo contenido era un polvo blanco que luego se verificó que se trataba de cocaína, incluso tres de los asistentes fueron detenidos por posesión de drogas.
En el lugar se encontró a una persona manipulando un equipo de sonido, lo cual también se confiscó, se procedió a pedirles a todos que salgan y se clausuró el lugar, terminado de esa manera con la fiesta.
Del operativo, las autoridades de Yucatán se enteraron posteriormente, pero no tomaron conocimiento del hecho, incluso los sellos que se les puso al predio son de Quintana Roo.
De acuerdo con algunas fuentes, se sabe de otros ranchos, incluso con cascos de hacienda es donde se presume que se llevan al cabo fiestas clandestinas con consumo de alcohol y drogas. Se habla de uno que se encuentra entre Tekom y Chibilub y otro en Tixcacalcupul.
También vecinos de Temozón han reportado de manera insistente que por esa zona hay propiedades en donde se ha visto la llegada de gente foránea que se dirige a un rancho en camionetas de lujo, pero han declinado investigar por temor.— Juan Antonio Osorio Osorno
