Un ganadero al exponer sus inconformidades e inquietudes en la reunión efectuada ayer en Panabá

Junta de ganaderos y enviados de SSP

PANABÁ.— En una reunión realizada ayer entre ganaderos, autoridades municipales y altos mandos de la Secretaria de Seguridad Pública, los segundos sacaron a relucir una lluvia de quejas por el abigeato y la caza furtiva en la zona.

Fueron alrededor de 50 productores quienes llegaron al llamado de su líder, Mario Esteban López Meneses, para una junta que duró más de una hora en la instalación de la Asociación Ganadera Local.

Tanto el oficial Emilio Zacarías Laines, subsecretario de la SSP, como el comandante William Concha Lara de la misma corporación policiaca, tomaron datos de las denuncias de los productores y se comprometieron a intensificar la vigilancia en la zona a través revisiones minuciosas en retenes y recorridos por carretera.

El líder de los ganaderos fue el primero que tomó la palabra para manifestar que han sido innumerables los robos a ganado, saqueo a ranchos y muerte de sus animales por la caza furtiva de venado.

Recalcó que la intención de haber promovido la junta fue para disminuir las afectaciones y buscar soluciones antes de que se salga de control.

Lucio Alcocer Meneses, un ganadero quien recientemente fue víctima del robo a su unidad de producción, fue el primero quien tomó la palabra para agradecer que se esté sembrando la semilla pues no es común que se lleven a cabo este tipo de reuniones en la zona y que altos mandos de la SSP se reúnan con ellos.

El hombre pidió mayor vigilancia pues en su rancho le desmantelaron su transformador, se llevaron el arrancador, le quitaron casi todo el sistema eléctrico con pérdidas de más de 100 mil pesos del cual no se ha podido recuperar.

Cástulo Sandoval Meneses también levantó la mano para manifestar que en su propio rancho le mataron un animal de 450 kilos y luego de sacrificarlo sacaron la carne para después comercializar.

Sin embargo hubo uno de los presentes quien lamentó que a pesar que se puso la demanda en la fiscalía General del Estado a la fecha no se ha hecho nada y hasta le dijeron que irían los policías estatales a su rancho y nunca llegaron.

El afectado Luis Camelo Aguilar relató que su bomba sumergible fue la que se llevaron, la pérdida de tiempo por interponer denuncias no sirvieron de nada e incluso dio nombres de los sospechosos, direcciones y quedó archivada su querella.

“Fue una bomba de 100 mil pesos es triste porque mientras así se siga portando la policía no vamos a avanzar, es como aquel dicho que cuando el gato no está los ratones hacen fiesta; lo mismo ocurre si no hay vigilancia, nos saquean los ranchos.

El hombre recordó que cuando se pusieron los filtros con el inicio de la pandemia en todas las salidas los robos disminuyeron.

Las quejas de los ganaderos fueron similares, desde robo de reses, carneros así como la caza de venado donde han perecido sus animales por balas perdidas.

En su intervención el subsecretario dijo que no se trata de echar la culpa a alguien sino de prevenir, incluso dijo que son inciertas esas acusaciones que la policía está coludida pues han puesto de su parte sin embargo les dijo que es lamentable que muchos robos no lleguen a la fiscalía. Pidió a los ganaderos a reportar inmediatamente casos de abigeo al 911 para que mientras la fiscalía procede, los uniformados puedan adelantar con el trabajo.

Incluso recordó el caso de Susano López a quien le robaron varias cabezas de ganado en su rancho y les dijo que estén alertas pues muchas veces los vaqueros suelen ser los cómplices.

De este caso dijo que desgraciadamente el ganadero no siguió con el tema y los implicados tras ser arrestados fueron puestos en libertad.

A la reunión también asistió el alcalde Jorge Jiménez Iuit quien reconoció que con los filtros sanitarios disminuyeron los robos y hasta encontraron a cazadores de venado.— WENDY UCAN CHAN

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