Protestan por destrucción del ecosistema costero
Comunidades
SANTA CLARA, comisaría de Dzidzantún.— Cientos de personas acudieron a manifestarse en la carretera costera Chabihau-Santa Clara contra la invasión de tierras donde denuncian “influyentismo” de parte de las autoridades para permitir el daño a varias hectáreas de flora y fauna, repercutiendo en un “daño ambiental irreversible”.
Con pancartas en la mano y el enojo reflejado en sus rostros, cientos de personas alzaron la voz contra la destrucción del ecosistema costero donde desde hace días maquinarias abren camino en un terreno que, según los manifestantes, les pertenece desde hace más de 50 años.
Según se informó, cerca del lugar de la protesta se ubica el conocido campamento “Palabra de Vida, Porvenir”, donde se realizan rituales religiosos, actividades recreativas, que fue comprado por David Brainerd Legters y su esposa, Elva Legters en 1966, para luego abrir sus tierras a grupos de camperos en el verano de 1967.
Señalan que desde entonces las tierras que ocupan varios kilómetros de la codiciada costa Yucateca han sido el objeto de invasión en numerosas ocasiones por compradores en ventas ilegales por parte de autoridades corruptas.
Acusaron a dos personas, sin mencionar nombres, de haber participado en una compra-venta ilegal en los terrenos que pertenecen a la Asociación Civil de carácter religioso.
Recientemente utilizaron maquinarias para la destrucción de dunas y todo tipo de vegetación del lugar, y afirman que todo se hizo con la aprobación y permiso de la Semarnat y la Profepa.
Se espera que el lunes 6 de septiembre haya una audiencia en un juzgado federal de la ciudad de Mérida, para evidenciar lo que ha estado bajo investigación e inculpar a los responsables de la destrucción del patrimonio, que es Porvenir.
Entre los manifestantes llegaron personas de otros Estados al enterarse de la invasión, además de cuatro generaciones en apoyo de la conservación de la fauna y flora del área del Campamento Porvenir, la cual está siendo devastada en un intento de ser invadido el terreno donde, sobre la carretera, colocaron decenas de vehículos.
Al final de su protesta todos los manifestantes se pusieron a orar para pedir a Dios que se detenga el daño a la flora y fauna yucatecas.— MIGUEL ÁNGEL CÁRDENAS PECH
